Posts Tagged ‘Crisis’

PUEDE OCURRIR (SEGUNDA PARTE)

25 septiembre, 2011

A finales del pasado mes de agosto y después de leer un artículo de Joaquín Estefanía y en él una cita de Keynes, me atrevía a señalar que la opción de un conflicto armado, localizado en Europa era factible, y además creo que no andaría muy errado si me atrevo a afirmar que hasta deseado.

            No, no es esta afirmación el producto de una mente calenturienta azota por el verano y menos influenciada  por los “cigarritos de la risa”. La realidad es lamentablemente creo que más cruel y hoy, mientras leía El País, concretamente la crónica de Andreu Misse desde Bruselas se me encendieron las alarmas. Transcribo el primer párrafo de dicha crónica: “La semana pasada me encontré en el aeropuerto con un colega que había trabajado conmigo en el Ministerio de Finanzas y ahora es presidente de un gran banco. Hablamos de la crisis de la zona euro y me dijo: ‘Después de todas estas conmociones políticas y económicas que estamos pasando va a ser muy raro que en los próximos diez años podamos escapar sin una guerra, así que estoy pensando en sacar la green card para mis hijos y emigrar a Estados Unidos”. La anécdota fue contada en el pleno del Parlamento Europeo el pasado día 14 por Jacek Rostowski, ministro de Finanzas de Polonia, que ostenta la presidencia de la Unión. “Esto no podemos permitirlo”, apostilló el ministro tras afirmar que “Europa está en peligro”. [Leer más]. La voz autorizada solo muestra que la idea no es descabellada y es posible que los analistas barajen tal hipótesis de cara al futuro inmediato de Europa.

            Al parecer solo nos queda esperar al grueso de ciudadanos/consumidores y desear que no se cumplan los peores vaticinios, porque Europa ya ha sido escenario de los mayores conflictos y aberraciones contra la Humanidad y que se repitan dirá poco del género humano, así que manos a la obra y a esperar pacientemente.

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150 AÑOS

1 julio, 2009

¿Son muchos o pocos? Pues no sé, depende de con qué lo comparemos. Con la vida de un insecto, con la edad del planeta Tierra, con la condena de Madoff, pues puede que sea mucho, muchísimo o poco. En el caso de la condena Madoff, da igual, creo que a él un año más o un año menos le da lo mismo. No creo que esa sea su principal preocupación.

Pues 150 años son los que le han caído a Madoff, la condena más alta que se ha impuesto a un estafador, el mayor estafador de todos los tiempos, el que amasó mayor cantidad de dinero y casi con toda seguridad el que embaucó a un mayor número de personas. Madoff supo manejar muy bien los resortes de la avaricia humana para sacarle el dinero, no a los incautos sino a los avariciosos, a los que sueñan con el dinero, a los que se embriagan con el aroma de los billetes nuevos, a los que les encanta la suciedad que impregna los dedos después de contar y recontar billetes usados.

El juez federal Denny Chin (tiene nombre de comida china) con esa sentencia tan amplia ha buscado, no solo el castigo, sino que al mismo tiempo sea ejemplarizante, que sirva de aviso para navegantes y que quienes lo intenten sepan a lo que se exponen. La verdad es que en el fondo me da cierta pena, me explico, porque creo que ha pagado los platos rotos, mejor la vajilla entera, cuando en realidad, los verdaderos responsables de la quiebra del sistema financiero siguen meciéndose en las olas de las fortunas acumuladas con la práctica de una economía de casino, en la que papá estado ha llegado allí donde se despilfarraban las fichas para cubrir las apuestas fallidas y zurcir los bolsillos por donde se perdía el dinero.

En fin Madoff te tocó hacer de cabeza de turco. Así es la vida.

NO ESPEREN AL SUPERHÉROE

12 mayo, 2009

Ariel Dorfman

Ariel Dorfman

Cuando Ariel Dorfman escribe Patos, elefantes y héroes, en 1985 se publica, no tenía ni idea que lo que iba a suceder 24 años después, pero sí se están repitiendo algunos comportamientos de aquella crisis de 1929. La única diferencia está en que no creamos nuevos héroes, salvo que el cine se empeñe en desempolvar a los ya viejos, y en algún caso imitar a los que ya estaban como “remake” o en otros casos hacen una simple copia. La verdad es que somos poco imaginativos para eso de atajar las crisis, así que cada día me resulta más difícil entender lo que designan como: “Cambio de modelo económico”, porque si no somos lo suficiente imaginativos para buscar héroes, parece difícil que seamos capaces de buscar nuevos modelos económicos, cuando la experiencia y los hechos acaecidos nos dicen que los intentos de economía planificada no han dado resultado alguno. Lo que ocurre es que a lo mejor lo que se pretende cambiar no es el modelo económico, sino el modelo productivo y acudir sólo a obtener beneficios fáciles y de forma rápida, especulación inmobiliaria, nos ha llevado al lugar donde estamos.

Así que, menos palabras huecas y ver dónde y cómo se puede generar empleo que tenga un largo recorrido y que el sistema financiero abandone la codicia que lo mueve y no esperen a Superman, ni al Llanero solitario que ambos están jubilados y con problemas de próstata. A partir de ahora tienen que acostumbrarse a reconocer a los grandes héroes en quienes tienen que vivir con menos de mil euros al mes.

La figura del Llanero Solitario parece en 1932 y 1933, en medio de la crisis más grande que ha tenido el capitalismo jamás. No aparece solo. Buck Rogers lo antecedió unos años, y  a medida que la década avanzaba, se le unirían figuras tales como Supermán, Batman, Green Arrow, Sargeant Preston of the Yukón, The Green Hornet, Flash Gordon y muchos más.

No puede ser una coincidencia que tales protagonistas vean la luz en un momento histórico dramático cuando un sistema entero parecía caer bajo “una parálisis enfermante” y cuando, por tanto, se hacen visiblemente necesarias ciertas limitaciones al sistema económico monopolista vigente que durante años no había tenido ningún tipo de freno. El único instrumento que podía regular la sanidad de la economía, integrando a la vez a capas postergadas a ciertos beneficios sociales, era el Estado, cuya acción, sin embargo, no podía confundirse con el comunismo, gran pesadilla norteamericana, donde el individuo perdía su “libertad” y se subordina enteramente al aparato público. [pág. 121-122]

Ariel Dorfman; Patos, elefantes y héroes. La infancia como subdesarrollo. Siglo XXI, 1985

LOS EMPRESARIOS HACIENDO AMIGOS

26 abril, 2009

Que la situación económica es desesperante no es un descubrimiento, como tampoco lo es que ya superamos los cuatro millones de parados. Ante esta situación los empresarios, ellos siempre tan preocupados por este País (con mayúscula porque así parece que suena más) ayudan a que la salida de la crisis se vea cada vez más difícil. Sí, más difícil porque a los problemas de inseguridad en el trabajo, aprovechan el desespero de los trabajadores para contratar por debajo de las condiciones pactadas en los convenios laborales. Eso es lo que se llama “dumping laboral”. La ira de los trabajadores se tiñe de xenofobia porque los trabajadores contratados proceden de Portugal, Polonia o de cualquier otro país de la Unión Europea con condiciones laborales y salarios inferiores a los trabajadores españoles. La realidad no es xenofobia, sino la desesperación ante la injusticia y la pérdida del puesto de trabajo por la codicia del empresariado, que aplican la directiva Bolkestein por debajo de la mesa.

Pues eso, a seguir soportando la codicia de los de siempre, mientras se quejan y alzan sus lamentos en busca de subvenciones, dinero fácil y medidas que abaraten los despidos y empeoren las condiciones de trabajo.

El deterioro del mercado laboral

El astillero de Sestao protesta por la contratación de extranjeros

EL PAÍS – Bilbao – 25/04/2009

Los empleados de las empresas subcontratadas que operan en el astillero de La Naval en Sestao (Vizcaya) paralizaron ayer la actividad al impedir la entrada del personal en protesta por la “competencia desleal” que supone la contratación de trabajadores de países como Portugal o Rumania, que cobran salarios muy inferiores.

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CODICIA

31 marzo, 2009

Cada día que pasa se vuelve más complicado entender esto de la crisis. Cuando parecía que ya estaba detectado el problema y puesta la solución, es decir, los millones y millones de euros o dólares, parece que no, que no sólo hay que poner ingentes cantidades de dinero, también tenemos que tener confianza en los mismos que han dilapidado el dinero y que pretendían tener ganas que ni viviendo mil vividas llegarían a gastar. Estamos empantanados en el mismo lugar, pero con el nudo corredizo al cuello más apretado, porque aumentan los despidos, piden los banqueros, los fabricantes de automóviles y todo el que se precie pide que le ayuden, que sigan sacando dinero público para sanear despilfarros privados.

En fin que no logran dar con la solución para salir de este agujero porque los economistas que teóricamente deberían aportar soluciones, lo que hacen perder el tiempo en vaguedades, afirmaciones genéricas de falsas esperanzas, pero nada concreto. Ya lo leía el otro día, palabras de un economista, “las predicciones de los economistas lo único que consiguen es hacer respetables a la astrología”, y no anda muy equivocado, ya que cada vez que algún gurú de la economía habla, más ayudas piden.

Para terminar y cortarse las venas con la tarjeta VISA, lean lo que dice Manuel Vicent en su artículo del pasado domingo 22 de marzo: Pero en el futuro sucederá algo más horrible todavía, siguió clamando la ira de este profeta. Tarde o temprano esta crisis económica pasará y sobre una enorme extensión de bancos quebrados, empresas arruinadas, negocios hundidos y millones de parados, como en un campo de humeantes despojos, un día volverá a brotar la euforia debida a la inevitable codicia humana. Dentro de unos años, las orugas y hormigoneras reemprenderán la marcha allí donde dejó el tajo la especulación y en el extrarradio de las ciudades se extenderá hasta el mar un horizonte de grúas, de las cuales colgarán otra vez dioses con huevos de oro, pero después del baile volverá el castigo, y aún será peor la ruina. Con el sándwich en la mano, uno de los ejecutivos preguntó sin ocultar una morbosa ilusión: ¿Cuándo llegará la próxima codicia y comenzará de nuevo el baile? El profeta contestó: cuando los prohombres enterrados bajo vuestro trasero ordenen a las ratas que vuelvan a ocupar sus puestos en las altas finanzas”.

Por si les quedaba alguna esperanza, el futuro repetirá el pasado, por lo menos en el grado de codicia y la forma de acumular riquezas.

TEMIENDO LA BANCARROTA

17 marzo, 2009

Venezuela que ha vivido, y vive con una economía un tanto particular donde la venta de petróleo es la fuente principal de ingresos y que ésta ha permitido subsidiar una serie de productos alimenticios básicos y los combustibles a los ciudadanos venezolanos. Es excepcional en el mundo de hoy comprobar que con menos de dos dólares se llena el depósito de un vehículo de pequeña cilindrada, mientras que otros productos básicos como la leche son más caros que la gasolina. Y eso sin contar el déficit en distribución de alimentos, escasez, etc.

Los presupuestos de este país, que en los últimos años se ha dedicado a comprar en el bazar armamentístico del amigo Putin, entre otras cosas, se fundamentaban para este año en un precio medio del petróleo muy superior al actual. Al no llegar a los precios previstos el déficit presupuestario va a ser significativo y que se seguirá acumulando si no hay un alza de precios de forma inmediata. Para sanear las cuentas del presupuesto se piensa en subir el precio de la gasolina, que es irrisorio, e injusto porque se subvenciona a todo el mundo. El alza no puede ser significativa porque las economías familiares de la gran mayoría de los venezolanos no soportarían una subida de precios en los combustibles. Piensen en lo que sucedería si sigue esta tendencia de acabar con los subsidios y se traslada también a los alimentos. Así que al presidente Chávez no le salen las cuentas y parece que ahora no tiene la culpa los Estados Unidos, que dicho sea de paso, busca en Brasil el socio que le pueda aportar ese 40% de petróleo que compra a Venezuela.

Lo dicho Chávez va a tener que buscar nuevos recursos económicos y a lo mejor coloca en las equinas unas huchas para que dejen ahí sus ahorros los viandantes. A lo mejor le resulta rentable la idea. De nada

EL UNIVERSAL

NUBARRONES ECONÓMICOS

17 marzo, 2009

Que estamos en crisis no es una novedad, tampoco es novedad que los distintos gobiernos buscan, casi a ciegas, la solución a su problema, que es el problema de todos, y como todos no parten de la misma situación da la impresión de que algunos tarde o temprano saldrán del agujero negro. El pesimismo no es una buena actitud, aunque para algunos un pesimista no es más que un optimista con datos. Aún así tampoco hay que caer en el lado contrario y que el optimismo desmesurado sea una cortina que nos impida ver la realidad con toda la crudeza que ésta tiene.

El premio nobel de economía Paul Krugman nos depara un futuro, casi, casi de “caracazo”. Quien lo iba a decir hace unos meses. En el lado contrario el presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, nos dice que la situación es difícil, pero no ve la solución en el recorte o debilitamiento del estado social sino en el fortalecimiento de la producción, que como discurso queda bien, pero las medidas que se han tomado todavía no dan respiro a las cifras de desempleados.

Pues, eso temiendo la bancarrota que Krugman dice que puede llegar esperaremos que el viento sople a favor y podamos salir de esta tormenta, aunque parece que va a ser difícil.

TENER SUERTE

10 marzo, 2009

Héctor Abad

Héctor Abad

Creo que tengo suerte y visto lo que hay, creo que tengo que es mucha suerte la que tengo. Considerarme una persona con suerte se fundamenta en una percepción particular, claro, y éste se extiende  a los ámbitos, personal, familiar y profesional. En fin a todo lo que me rodea, y de todo esto sólo voy a destacar un parcela, prosaica, pero vital. Nunca he tenido la sensación de perder el empleo, tampoco he estado en esa situación a lo largo de mi vida. Sí, es verdad, he tenido esa suerte y a lo mejor no la he valorado lo suficiente, pero cuando miro a mí alrededor comprendo más a quienes no encuentran su primer empleo, y cuando lo hacen cobran un salario indigno. A quienes han perdido su trabajo y tienen familia y una edad en la que la sociedad se empeña en decirle que ya es viejo, que con cuarenta y cinco años o más las oportunidades de trabajo se cuentan casi con los dedos de la mano, y el mercado no necesita de tu experiencia.

Hoy, por la situación que atravesamos se empieza a denotar un pesimismo latente y un desasosiego ante lo incierto del futuro. Mujeres y hombres que ven peligrar su puesto de trabajo y con él se va al traste la tranquilidad o el sosiego que da el levantarte cada día y saber que vas a trabajar. Los problemas no empiezan cuando estás en paro, empieza cuando se atisba en el horizonte el peligro para tu puesto de trabajo y es en ese momento cuando tiene que poner la barba en remojo. Héctor Abad lo describe muy bien en su artículo. Aquí se los dejo y espero que les resulte interesante.

La barba en remojo

Por: Elespectador.com

COMO LAS RESES CUANDO VAN POR el brete camino del matadero, y oyen los mugidos y perciben el olor de la sangre caliente, todos tenemos angustia por el desempleo que trae la recesión.

Hace poco El Espectador publicó unas frases entre cínicas y graciosas sobre ésta y los despidos: “Una recesión es cuando tu hermano pierde el trabajo; la depresión es cuando lo pierdes tú”. “Recesión es cuando a los suegros les toca irse a vivir a tu casa; depresión cuando te toca mudarte a ti a la casa de los suegros”. [Leer más]

UNA IDEA

26 noviembre, 2008

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Se me ocurre una idea, bueno no es una idea que premio Nobel ni nada por el estilo, además tampoco creo que sea original, pero ahí va. Que la crisis planea sobre todos nosotros no es nuevo, ni tampoco es  novedad el hecho de que los economistas no se ponen de acuerdo sobre el camino a seguir o los a dar para salir de ella. Unos dicen que es cuestión de confianza, que los bancos no se fían unos de otros, que no se prestan fondos, que los ciudadanos de a pie no piden créditos porque no garantía de empleos. Los gobiernos, mientras inyectan más y más recursos económicos en el sistema financiero, que sigue quejándose, mientras que ya hay colas para pedir -papá Estado tira de la hucha-. Las empresas automovilísticas ya están pidiendo cita y dinero para salvar la situación. Me imagino que si esto sigue así hasta los fabricantes de calcetines de rombos se van a poner en la fila de pedigüeños.

Bueno, pues la idea, después de este inicio es la siguiente: Si tanto dinero hay para repartir y lo que falta es confianza, la propuesta pasa por dar a cada ciudadano un millón de euros, si un millón, y a cambio firmar un documento de gasto, no de ahorro, sino de gasto, es decir dilapidar ese millocenjo en un plazo más o menos prudencial, el plazo será el que dicen que va a durar la crisis. Luego, como el dinero está repartido y se ha usado, es decir se ha generado actividad, pues ya está, trabajamos, pagamos las hipotecas, gastamos, cambiamos de coche, seguimos gastando y así sucesivamente. Sin entrar en detalles esta es la idea para bancos, banqueros, prestamistas, “rascadores de bolsillos” y demás “chupa-euros”. De nada, no hay por qué. Esta es mi modesta aportación a la crisis, bueno a su solución.

STIGLITZ Y LOS DÉFICITS MORTALES Y MORALES

25 noviembre, 2008

Los siete déficits mortales

Joseph Stiglitz

Sin Permiso

Cuando el presidente George W. Bush asumió el cargo, el grueso de los descontentos con unas elecciones robadas se consolaron con esta idea: dado nuestro sistema de controles y equilibrios políticos, ¿cuánto dañó puede hacer? Ahora lo sabemos: mucho más de lo que podían imaginar los peores pesimistas. Desde la guerra de Irak hasta el colapso de los mercados crediticios, las pérdidas financieras apenas resultan concebibles. Y detrás esas pérdidas aún hay que contar las oportunidades perdidas, todavía mayores.

Tomados de consuno los dineros despilfarrados en la guerra, los dineros despilfarrados en un esquema inmobiliario piramidal que empobreció a los más y enriqueció a unos pocos y los dineros que se esfumaron con la recesión, el hiato entre lo que podríamos haber producido y lo que realmente produjimos fácilmente rebasará el billón y medio de dólares. Piensen lo que habría podido hacerse con esa suma para proporcionar asistencia sanitaria a quienes carecen de seguro médico, para mejorar nuestro sistema educativo, para desarrollar tecnologías verdes… La lista es infinita.

Y el verdadero coste de las oportunidades perdidas es todavía mayor. Piensen en la guerra. Están, para empezar, los fondos directamente asignados a ella por el gobierno (unos 12 mil millones de dólares mensuales, y eso aceptando las estimaciones confundentes de la administración Bush). Pero es que son mucho mayores todavía, como ha documentado en su libro La guerra de los tres billones de dólares Linda Bilmes, de la Kennedy School, los costes indirectos: las remuneraciones que han dejado de ganar los heridos o los muertos o la actividad económica desplazada (de, pongamos por caso, gastar en hospitales norteamericanos a gastar en empresas nepalesas de seguridad). Esos factores sociales y macroeconómicos podrían llegar a montar más de 2 billones de dólares en el cómputo total de los costes de la guerra.

Pero hay un haz de luz en esos negros nubarrones. Si logramos zafarnos de la pesadumbre, si conseguimos pensar más cuidadosa y menos ideológicamente sobre la manera de robustecer nuestra economía y hacer de la nuestra una sociedad mejor, tal vez podamos adelantar algo en el planteamiento y solución de los enconados problemas que venimos arrastrando.

El déficit de valores.- Uno de los puntos fuertes de Norteamérica es su diversidad, y siempre ha habido una diversidad de puntos de vista incluso respecto de nuestros principios fundamentales (la presunción de inocencia, el mandato de habeas corpus, el imperio de la ley). Pero –o eso creíamos, al menos— quienes discrepaban de esos principios constituían una pequeña franja marginal, fácilmente ignorable. Ahora hemos aprendido que esa franja no es tan minúscula y que, entre sus miembros, se cuentan el actual presidente y los dirigentes de su partido. Y esa división en los valores no podía haber llegado en peor momento. Percatarse de que podríamos tener menos en común de lo que pensábamos puede dificultar la resolución de problemas que tenemos que encarar juntos.

El déficit climático.- Con ayuda de cómplices como ExxonMobil, Bush trató de persuadir a los norteamericanos de que el calentamiento global era una ficción. No lo es, y hasta la administración ha terminado por admitirlo. Pero no hicimos nada durante ocho años, y los EEUU contaminan más que nunca; un retraso que pagaremos carísimo. [seguir leyendo]

La voz autorizada de J. Stiglitz nos permite hacer un recorrido por los principales déficits que ha dejado la administración W. Bush, no sólo por lo hecho -mal hecho- sino por lo que ha significado la pérdiade oportunidades y un tiempo importante. Ahora toca rehacer con menos tiempo en algunos tema de desigualdad o presión ambiental. Ojalá estemos a tiempo.

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Página personal: http://www.josephstiglitz.com/