Posts Tagged ‘Derechos Humanos’

CINE: LA NOCHE MÁS OSCURA. KATHRYN BIGELOW

9 enero, 2013

La_noche_mas_oscura_Zero_Dark_Thirty-135001574-large            Sí, ya sé que como he visto esta película, La noche más oscura de Kathryn Bigelow, tengo que criticar la supuesta apología de la tortura y vulneración de los derechos humanos. Pues ya está ya lo he dicho. Esta brevedad, evidentemente, no significa que esté de acuerdo con métodos y supresión de los derechos de los individuos, pero voy al cine para que me cuenten una historia, en este caso, tan real como la vida misma.

La obsesión por dar caza a Bin Laden después de lo ocurrido el ya muy comentado 11-S y la destrucción de las Torres Gemelas toma cuerpo en una persona, la protagonista, agente de la CIA, que hace de esa misión, su misión y se refuerza no con elementos patrióticos ni con una lucha entre culturas. Nada de eso mueve a nuestra protagonista. Hace de su trabajo una causa personal alimentada por el comportamiento visceral/racional por la muerte de una agente amiga en un atentado. No digo más, que luego dicen que desvelo la película

Contar esta historia tiene el gran riesgo de convertir al resultado en una soflama patriótica ajena a los intereses de los espectadores; tampoco le hacen falta elementos efectistas porque Bigelow se acerca en su narración al modelo documental donde el espectador recibe toda la información y ya podrá discernir, criticar o abjurar de lo que ha visto. No, lo que no podrá negar es que nuestra protagonista es diseccionada desde la primera secuencia hasta la última. El rostro de esta agente novata en un cárcel clandestina que observa como se tortura a un detenido hay que retenerla hasta el final de la película y ver cómo evoluciona el personaje. El guión oscurece al resto de actores en favor de ella, así que con esta apuesta un tanto arriesgada se mantiene la tensión durante 157 minutos.

Si tienen oportunidad no se la pierdan, ahora no busquen la moraleja final, solo disfruten de la historia y de cómo la cuenta Bigelow.

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JUSTICIA EN ARGENTINA

31 enero, 2009

La causa Posadas a juicio

INCLUYE AL DICTADOR BIGNONE Y A OTROS SEIS MILITARES Y CIVILES

Inmediatamente después del golpe de 1976, el hospital de Haedo fue ocupado por una patota que hasta armó un centro de torturas interno. El juez Rafecas elevó a juicio el caso, pero pueden pasar años antes de las audiencias.

Por Diego Martínez

ARGENTINA DICTATOREl juez federal Daniel Rafecas elevó ayer a juicio oral y público la causa por secuestros y torturas a médicos, enfermeros y empleados del Hospital Posadas durante los días posteriores al golpe de Estado de 1976. La elevación abarca a cinco imputados, incluido el dictador Reynaldo Bignone, en tanto otros seis estuvieron en la mira de la Justicia por su participación en los mismos delitos pero murieron a tiempo de no rendir cuentas. Por conexidad con otros expedientes vinculados con el Primer Cuerpo de Ejército, la causa quedó radicada en el Tribunal Oral Federal 5, que acumula juicios por crímenes de lesa humanidad para no menos de un lustro, dato no menor si se considera que tres imputados tienen más de 80 años.

El 28 de marzo de 1976 el policlínico Posadas, en Haedo, fue ocupado por una patota al mando del general Bignone, delegado de la junta militar en el área de Bienestar Social, que designó como interventor al coronel médico Agatino Di Benedetto. En los días posteriores fueron detenidas cuarenta personas, distribuidas luego en comisarías, cárceles y la Superintendencia de Seguridad Federal. Seis fueron trasladadas a El Chalet, centro clandestino ubicado en la residencia del flamante director, dentro del predio del hospital, donde fueron interrogadas bajo tortura. El médico Jorge Roitman y el empleado Julio Quiroga nunca reaparecieron. A mediados de abril de 1976 se instaló en el hospital un grupo de tareas que los empleados llamaban “Swat”, con la misión de proteger el lugar de “resentidos, disociadores y subversivos”. La banda, integrada por varios civiles, ostentaba sus armas en los pasillos y participaba de operativos en la calle y en domicilios particulares.

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No hay que dar tregua a los asesinos, allí donde estén, tengan la edad que tengan, se tienen que sentar en el banquillo de los acusados y que sus actos sean puestos sobre la mesa y sufran los cargos de conciencia, si es que tienen, y el peso de la justicia, si no se equivoca. Otro más

ÓSCAR [MALEVO] FERREYRA

22 noviembre, 2008

El Malevo Ferreyra se pegó un tiro cuando estaban a punto de detenerlo por una causa de la represión

Un final a toda sangre para la televisión

El ex policía tucumano, condenado por violencia y gatillo fácil, brindaba un curioso reportaje mientras la Gendarmería rodeaba su casa. Al terminar, sacó un arma y se disparó ante la cámara. Estaba acusado por una muerte y una violación durante la dictadura.

Por Pedro Lipcovich

“He tratado de obrar con la mayor coherencia”, dijo Mario Ferreyra mientras, con absoluta serenidad, se disponía a matar a un hombre que, en este caso, era él mismo. “Bienvenidos –les había dicho a los periodistas de Crónica TV–, porque van a trasmitir algo que es real.” Segundos después, se disparó un tiro en la sien; la sangre empapó a uno de sus siete hijos, que lo abrazaba ya muerto, mientras los ojos en blanco del ex comisario empezaban a multiplicarse en las pantallas de la televisión.

Todo sucedió sobre el tanque de agua del techo de su casa, adonde una comisión de Gendarmería había llegado para detenerlo, acusado de participar en la detención ilegal de un hombre y en la violación de una mujer durante la última dictadura militar. El Malevo había saltado a la fama en 1993, cuando escapó de la sala donde un tribunal acababa de condenarlo por el asesinato de tres hombres en 1991, cuando comandaba la Brigada de Investigaciones de Tucumán. Luego de 79 días fugado en el monte, fue detenido. Pero sólo pasó cuatro años y medio preso: en 1998, gracias a dos reducciones de pena dispuestas por el entonces gobernador Antonio Bussi, recuperó la libertad. En 2006 fue nuevamente detenido por lesiones, amenazas de muerte y tenencia de armas, pero otra vez lo dejaron libre. El 11 de noviembre pasado, nuevamente un juez había dispuesto su captura, por primera vez en relación con la represión ilegal que había comandado Bussi.

El 11 de noviembre pasado, el juez federal subrogante Nº 1 de Tucumán, Daniel Bejas, libró orden de detención contra Ferreyra y contra el ex comisario Francisco “Pancho” Orce, en la “megacausa” que investiga la existencia de un centro clandestino de detención en el ex arsenal Miguel de Azcuénaga, durante la última dictadura militar. La investigación se refiere a unas 80 víctimas de un total de mil, que se estima pasaron por ese centro durante la intervención militar de Bussi, en Tucumán. Ferreyra y Orce están acusados de haber participado en la privación ilegítima de la libertad de Carlos Osores y en la violación de Graciela Osores, su hermana. [seguir leyendo]

Ferreyra se pegó un tiro. No creo que le pesara la conciencia por los delitos de los que se le acusaba, seguramente no pasaba por su cabeza que se airearan públicamente sis desmanes. Un reconocimiento a las familias de las víctimas que cayeron a manos de este asesino. Que no descanse en paz, que su conciencia, si la tiene le atormente por el resto de los tiempos.

PD.- You Tube ha retirado las imágenes del momento en el que malevo se pega un tiro en la sien.

PAÍS, ¿QUÉ PAÍS?

2 noviembre, 2008

Fallas, lunares, orejas

Por: Elespectador.com

LAS PALABRAS QUE ESCOGEMOS PARA hablar sobre cualquier asunto no son neutras ni son siempre inocentes. Al usar una expresión en vez de otra, lo que estamos revelando es una actitud mental, bien sea de censura, de complacencia, o bien, como en el caso que voy a analizar, un intento por disminuir y casi minimizar la gravedad de los hechos.

La revista Semana, en su edición virtual, señala que el presidente Uribe les dio “otro jalón de orejas a los militares”. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, habló de “lunares” que no manchan por entero a la institución militar. Y el ministro de Justicia, Fabio Valencia Cossio, declaró que hubo “fallas cometidas por algunos miembros de la Fuerza Pública”. “Fallas, jalón de orejas, lunares”, esas son las expresiones que se usan. Tengan en cuenta que, en los tres casos, estamos hablando de crímenes atroces, es decir, de la desaparición, y posterior asesinato, de algunos jóvenes inocentes de Soacha y otras poblaciones o barrios pobres del país. Pero el lenguaje que emplean para comentar el castigo a semejantes crímenes, es el mismo que usaríamos para reprender, casi con simpatía, la indisciplina o las picardías de un grupo de niños en la escuela: jalarle las orejas por sus fallas a uno de los lunares de la clase.Naturalmente la purga de 27 oficiales y suboficiales es mucho más que un “jalón de orejas”, es una echada del colegio. Pero aunque la medida le dé una buena señal al Ejército, es insuficiente. Ante todo, no sabemos si todos los oficiales destituidos están implicados en esta masacre de jóvenes, o si entre ellos se aprovecha la ocasión para sacar oficiales por otros motivos inconfesables; se debería decir con claridad cuáles de estos militares, y en qué medida, están involucrados en el plan macabro (estilo neo-nazi) de “limpiar” los barrios de drogadictos, homosexuales, retrasados mentales o simples inconformes, mediante la carambola a dos bandas de engañarlos, alejarlos del sitio, y luego presentarlos como subversivos muertos en combate. Esto es atroz y no se resuelve con una simple destitución de militares. Habría que revelar la verdad completa de los llamados “falsos positivos” (ot

ro eufemismo del lenguaje para no hablar de terrorismo estatal), pedirle perdón a todo el país, y reparar a las víctimas (y cuanto antes, no dentro de quince años cuando lo ordene la Comisión de Derechos Humanos de la OEA). Está bien que Uribe, al fin, les hable duro a los militares, la institución más mimada y mejor financiada durante sus dos gobiernos, y que destituya a unos cuantos. Pero debería al mismo tiempo, como señalaba Rodrigo Uprimny en estas mismas páginas, comprometerse también con el apoyo al proyecto de ley que busca dar

reparación a las víctimas de los agentes del Estado. Es imperdonable que el Gobierno se oponga a una medida que es obvia en un país donde muchas veces ha sido el Ejército (en alianza con los grupos paramilitares, o con los narcos) el que ha cometido actos de una sevicia inaceptable contra la población civil. Cuando salieron a relucir los falsos positivos de Soacha, el Gobierno quiso tapar el escándalo inflando en los medios el crimen de un niño secuestrado y asesinado por su padre. Antes, cuando el Polo citó al ministro Santos para un debate sobre el premio a los

militares por matar falsos subversivos, hace años, se dijo que esas denuncias no eran más que calumnias de la oposición. Ahora resulta que no lo eran; las calumnias acabaron siendo verdades, y los falsos positivos deberían tener otro nombre: crímenes atroces más que homicidios simples. Ahora todos los ciudadanos tendremos que responder, con los impuestos, para pagar millonarias y justas indemnizaciones a las víctimas. Ojalá los militares implicados participen también con su patrimonio. Y ojalá estas destituciones no se queden en mera propagand

a, “jalones de orejas, fallas menores y pequeños lunares” de una institución intocable y ejemplar.

Dirección web

fuente:

http://w

ww.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/hector-abad-faciolince/columna87342-fallas-lunares-orejas

¿Ven lo que cuesta ser un país ordenado, organizado y con instituciones fuertes? Piensen y comparen lo que es un país como España -con todos sus defectos, problemas, monarquía y demás- con lo que vemos por esos “mares a fuera”. Ganar en respetabilidad de las instituciones es algo fundamental y soporte básico para creer en el Estado como esencia del desarrollo de la ciudadanía y sus derechos. Ante u juez hay que poner a aquellos que vulneran la ley por muchas chapas que tengan en el pecho y estrellas en las hombreras.
Héctor Abad pone los puntos sobre las íes

PAÍS, ¿QUÉ PAÍS?

2 noviembre, 2008

Fallas, lunares, orejas

Por: Elespectador.com

LAS PALABRAS QUE ESCOGEMOS PARA hablar sobre cualquier asunto no son neutras ni son siempre inocentes. Al usar una expresión en vez de otra, lo que estamos revelando es una actitud mental, bien sea de censura, de complacencia, o bien, como en el caso que voy a analizar, un intento por disminuir y casi minimizar la gravedad de los hechos.

La revista Semana, en su edición virtual, señala que el presidente Uribe les dio “otro jalón de orejas a los militares”. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, habló de “lunares” que no manchan por entero a la institución militar. Y el ministro de Justicia, Fabio Valencia Cossio, declaró que hubo “fallas cometidas por algunos miembros de la Fuerza Pública”. “Fallas, jalón de orejas, lunares”, esas son las expresiones que se usan. Tengan en cuenta que, en los tres casos, estamos hablando de crímenes atroces, es decir, de la desaparición, y posterior asesinato, de algunos jóvenes inocentes de Soacha y otras poblaciones o barrios pobres del país. Pero el lenguaje que emplean para comentar el castigo a semejantes crímenes, es el mismo que usaríamos para reprender, casi con simpatía, la indisciplina o las picardías de un grupo de niños en la escuela: jalarle las orejas por sus fallas a uno de los lunares de la clase.Naturalmente la purga de 27 oficiales y suboficiales es mucho más que un “jalón de orejas”, es una echada del colegio.[+]

¿Ven lo que cuesta ser un país ordenado, organizado y con instituciones fuertes? Piensen y comparen lo que es un país como España -con todos sus defectos, problemas, monarquía y demás- con lo que vemos por esos “mares a fuera”. Ganar en respetabilidad de las instiuciones es algo fundamental y soporte básico para creer en el Estado como esencia del desarrollo de la ciudadanía y sus derechos. Ante u juez hay que poner a aquellos que vulneran la ley por muchas chapas que tengan en el pecho y estrellas en las hombreras.

Héctor Abad pone los puntos sobre las íes

MEMORIA Y JUSTICIA

28 octubre, 2008

Plazas Vega habría mentido sobre paradero de desaparecidos de Palacio

Por: Alejandra Rodríguez
El dictamen oficial de la identificación por análisis de ADN de las víctimas de Palacio de Justicia, realizado por la Fiscalía General de la Nación en el 2001, contradice lo revelado este lunes por el Coronel Alfonso Plazas Vega, que sostiene que los cuerpos de los desaparecidos se encuentran en manos del Instituto de Antropología de la Universidad Nacional sin identificar. [+]


DECLARACIONES DE PLAZAS VEGA, MILITAR RETIRADO

Las palabras del ex-coronel son poco convincentes porque la actuación de los militares en su conjunto también fue poco clara en el intento de liberar el palacio de justicia en Bogotá. Germán Castro Caycedo, periodista en su trabajo “El palacio sin máscara” publicado por Planeta este mismo año es un trabajo muy pormenorizado y con abundante información donde deja claro que la actuación del ejército fue un desastre y que más que intentar salvar la vida de los rehenes se pretendió castigar a quienes estuvieran en el interior del palacio de justicia.

PD.- No está bien que uno se cite, pero por esta vez lo voy a hacer: para leer más: [+]