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LECTURAS: EL INVIERNO DE FRANKIE MACHINE. DON WINSLOW

16 septiembre, 2010

Tengo que confesar que después de leer “El poder del perro” esperaba con cierta impaciencia que se publicara algo de Don Winslow. Ya leí “El invierno de Frankie Machine”, su nueva novela. Seguro que si buscan las referencias de ambas obras, automáticamente les llevará al apartado de novela negra, pero independientemente de que se sea aficionado o no a ese género, ambas obras son muy recomendables.

La agilidad en la narración, lo conciso y precisa que son las descripciones de Don Winslow, al tiempo que logra que lector se aferre a la lectura porque la acción se mantiene en un nivel que no da tregua. Frankie, el protagonista no es un héroe de cómic con poderes que lo convierten en algo más que un ser humano, sólo es un señor de más de sesenta años con un pasado asociado a la mafia y a sus manejos.

Claro que su vida está llena de reproches y hechos que le llevarían ante la justicia, pero Don Winslow sabe envolverlo en una especie de “seda argumental” que lo hace cercano para el lector.

Para quienes han disfrutado y disfrutan con el cine y la literatura sobre la mafia esta obra no digo que sea imprescindible, pero sí muy importante.

Les dejo con algunos párrafos de la obra. Que la disfruten.

“Esta noche, al llegar a casa, encuentra un coche en el callejón: un coche desconocido.

Frank conoce a los vecinos, conoce todos sus vehículos y sabe que ninguno tiene un hummer. Además, a pesar de la lluvia que cae con fuerza en aquel momento, alcanza a ver a dos tíos sentados en el asiento delantero.

De entrada sabe que no son profesionales. Si lo fueran, no usarían jamás un vehículo tan llamativo como un hummer. Tampoco son polis, porque no los agentes del FBI tienen presupuesto para un vehículo semejante. En tercer lugar, un profesional sabría que adoro la vida y, porque la adoro, en treinta años jamás he llegado a mi casa por la noche sin dar antes una vuelta a la manzana, sobre todo teniendo en cuenta que la entrada a mi garaje queda en un callejón donde me podrían cortar el paso.

Por consiguiente, si estos tíos fueran profesionales, no estarían sentados en el callejón, sino a una manzana de distancia, como mínimo, esperando que entrara en el callejón para acercarse.

Sin embargo, ellos lo han visto pasar. Al menos eso creen.

-Ese era él –dice Travis.

-No digas gilipolleces –responde Jota-. ¿Cómo lo sabes?

-Te digo que era él, Junior –dice Travis-. El cabronazo de Frankie Machine. Una puta leyenda.

No es fácil aparcar en Ocean Beach, con que Frank como diez minutos en encontrar un lugar en la calle  a tres manzanas de distancia. Frena y busca bajo el asiento su S&W calibre 38, se la mete en el bolsillo del impermeable, se cubre con la capucha y baja del coche. Se aleja una manzana más para llegar al callejón desde el este en lugar del oeste, por donde deben estar esperándolo. Entra en el callejón y el hummer sigue allí. A pesar de la lluvia, oye la vibración del bajo: aquellos idiotas están escuchando música rap.

Eso facilita mucho las cosas [ob. cit. pág. 59-60]

HOMENAJE

7 septiembre, 2010

Sí, hoy me he dado un homenaje. Creo, sinceramente que me lo merecía. Les cuento y verán por qué. Mi jornada de trabajo hoy y las últimas horas de la de ayer me han deparado ratos en los que mi capacidad de asombro no abarcaba lo que estaba escuchando, así que hoy ha sido un gran día porque he aprendido mucho, entre otras cosas a querer más a mi perro, que no tengo. Sin más detalles porque tampoco importan para lo que quiero contar.

El homenaje que me di, como casi siempre que me lo dedico fue ir a la librería con ánimo casi despilfarrador, tirando la casa por la ventana de una vez, así que repasé mi cuaderno de notas y reflexiones y dije, ahí va. “Diario de un ama de casa desquiciada”, Libros del Asteriode, de Sue Kaufman. Tina, la protagonista, ama de casa en buena situación económica, vive en Manhattan una vida muy aburrida, y su diario será el recorrido que haré para conocer un poco más ese modelo de vida.

“El invierno de Frankie Machine” de Don Winslow espero que tenga la misma fuerza y agarre que El poder del perro, donde disecciona el mundo del narcotráfico en México, ahora le toca a la mafia, así también promete.

“Un jardín de placeres terrenales” de Joyce Carol Oates, es una novela que directamente aparece en edición de bolsillo y puede que sea así porque vio la luz, originalmente a comienzos de los años sesenta y ahora hay una segunda obra recién publicada “Ave del paraíso”, que por cierto me regalaron hoy, con lo que se suma al homenaje, así que doblemente satisfecho. Como siempre Oates nos lleva a lo más profundo de sus personajes y los desnuda para el lector.

Por último “Lennox” de Craig Rusell es la novela que tiene un largo recorrido y favor de público en varios países. La novela negra gana mucho con la aportación de este autor, aunque sólo he leído algunas reseñas y resúmenes. Espero que se cumplan las expectativas.

Pues así termina mi día de hoy. Espero mañana aprender tanto como hoy, no creo que sea fácil y como cada nuevo día intentaré ser moderadamente feliz.

SOBRE EL PODER DEL PERRO

9 marzo, 2010

El pasado lunes escribía en este mismo blog sobre la novela “El poder del perro” de Don Winslow y como me había servido para hacer un recorrido desde los años setenta hasta la actualidad por los entresijos del narcotráfico y sus implicaciones en las instituciones públicas, gobiernos, políticos desde los Estados Unidos hasta Colombia o Venezuela en sur del continente americano. Hoy martes 9 de marzo, Andrés Oppenheimer en  El País escribe un artículo donde hace un rápido recorrido por el camino y el camaleonismo de los cárteles de la droga.

Me voy a permitir sugerirle a Oppenheimer que lea la novela de Winslow, y que a partir de ahí comience a sacar las páginas de la novela-ficción- y las lleve a los correspondientes informes de la realidad actual y sus orígenes. Igual sólo tiene que cambiar el nombre de algunos personajes, porque sus hechos igual son muy reales.

Los carteles no mueren

ANDRÉS OPPENHEIMER 09/03/2010

Observando cómo los carteles del narcotráfico están penetrando en los niveles más altos de algunos Gobiernos centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha servido para empujar a los capos de la droga a mudarse de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica. ¿Está logrando reducir el narcotráfico esta guerra? ¿O sólo sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país a otro?

La semana pasada, durante una visita de 48 horas a Guatemala para participar en una conferencia sobre asuntos económicos, encendí el televisor del hotel y me enteré de que el presidente Álvaro Colom acababa de despedir a su ministro del Interior, Raúl Velásquez, por un caso de corrupción. Velásquez era el cuarto ministro del Interior destituido en poco más de dos años. Dos de sus predecesores habían sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Pero eso no fue todo. Al día siguiente me enteré de que Colom acababa de destituir al jefe de la policía del país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año pasado.

El predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido depuesto en septiembre acusado de robar 300.000 dólares de los narcotraficantes. Y uno de los más recientes predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido despedido tras haber sido filmado en secreto cuando aceptaba 25.000 dólares de un informante de la DEA en 2005.

El tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica. Pero tal como lo reconoció el Departamento de Estado de EE UU en su informe anual sobre el narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en Centroamérica desde que el presidente mexicano, Felipe Calderón, lanzó su guerra contra las drogas -apoyada por Washington- hace tres años. [leer más]

LECTURAS: EL PODER DEL PERRO. DON WINSLOW

8 marzo, 2010

No creo que el recorrido, la lectura, de El poder del perro, Don Winslow, r&n, Mondadori; 2010, deje impasible a quien se atreva con esta novela. Sí, ya sé que es ficción, que el autor clava los pilares en los que se sostiene el texto en algunos personajes, casi tópicos, el policía incorruptible, defensor de la justicia, solitario, vengativo y con cierta “flexibilidad” a la hora de aplicar la ley. Una prostituta de altos vuelos, modales refinados y con un amor no confesado. Los policías corruptos, políticos ambiciosos, adictos al poder y claro está los narcos, los señores que manipulan, mueven la “hierba”, el “barro mexicano” y la cocaína de las mil y una maneras posibles e imaginables, las conductas, las reglas y compromisos adquiridos, el escaso valor de la vida los otros son otros elementos de este entramado.

En una geografía que abarca prácticamente el continente americano y a lo largo de treinta años los problemas de esta zona tan amplia y variada se entremezclan haciendo difícil una disección de los mismos. Los narco-dólares ponen en marcha las “maquiladoras” en la frontera mexicana, pero también arman a la Contra, ponen marcha casinos de juego, sostienen a la iglesia que les “limpia” el alma después de hacer correr la sangre, sostienen escuadrones de sicarios que se mueven en el terreno donde la vida no vale nada y la violencia, la más extrema imaginable es casi cotidiana. Hay párrafos que casi se saltan durante la lectura por la violencia que se describe.

Creo que si quieren ver a México desde otro punto de vista y que sirva para entender la realidad que aparece diariamente en los medios de comunicación y sumar o restar argumentos, según convenga, para ver si se mantiene esa afirmación que se repite cada vez con más frecuencia y que coloca a México como un estado fallido, El poder del perro nos da algunas pistas. Sí, México no es Somalia, pero ambos tienen rasgos compartidos y esta novela, lógicamente, no da todas las claves para “entender” los conflictos que se entrecruzan, pero ayuda para ampliar no el conjunto de conocimientos que podamos tener, no sólo de México, sino de toda esa parte del mundo, pero si el número de preguntas que nos podamos formular, que en el fondo es lo que nos interesa.

Recomendable, por eso le dejo algunos párrafos que espero les sean sugerentes. Que los disfruten.

“Encadenando un cigarrillo tras otro, escucha las cintas y examina los documentos. Informes de reuniones, notas de Cerro. Nombres, fechas y lugares. La documentación de quince años de corrupción… No, no sólo de corrupción. Eso sería la triste norma, y esto es extraordinario. Más que extraordinario. No hay palabras.

Lo que hicieron, en los términos más sencillos posibles: vendieron el país a los narcotraficantes.

No lo habrá creído de no haberlo oído. Cintas de una cena, a veinticinco millones de dólares el cubierto, para contribuir a la elección del presidente. Los asesinatos de interventores electorales y el robo de las elecciones. Las voces del hermano del presidente y del fiscal general planeando tales atrocidades. Y pidiendo a los narcos un pago por ellas. Y por cometer los asesinatos. Y por torturar y asesinar al agente norteamericano Ernie Hidalgo.

Y después la Operación Cerbero, la conspiración para financiar, equipar y entrenar a la Contra mediante la venta de cocaína.

Y la Operación Niebla Roja, los asesinatos de la extrema derecha financiados en parte por los cárteles de la droga de Colombia y México, y apoyados por el PRI.

No es de extrañar que Cerro tenga miedo del inferno. Ha contribuido a construirlo en la tierra”. [ob. cit, págs., 444-445]

Ahora está sentado en un campo de coca arrasado y frota la superficie de una hoja con el pulgar. Está pegajosa, y se vuelve hacia el representante de Monsanto que revolotea a su alrededor como un mosquito

-¿Están mezclando Cosmo-Flux con Roundup?

Roundup Ultra es el nombre de una marcha de glifosfato defoliante, que el ejército colombiano, con el patrocinio de asesores norteamericano, rocía desde aviones que vuelan bajo, protegidos por helicópteros.

Por más que cambien las cosas, piensa Art… Primero Vietnam, después Sinaloa, ahora Putumayo.

-Bien, sí, así se pega mejor a las plantas –dice el representante de Monsanto.

-Sí, pero también aumenta el riesgo tóxico para la gente, ¿verdad?

-Bien, tal vez en grandes –dice el tipo-, pero aquí estamos utilizando dosis pequeñas de Roundup, y el Cosmo-Flux consigue que esa pequeña cantidad sea mucho más eficaz. Resultados mucho mejores a cambio de su dinero.

-¿Qué cantidades están utilizando aquí?

El tipo de Monsanto no lo sabe, pero Art no ceja hasta obtener la respuesta. Paran a uno de los pilotos, abren su depósito y lo averiguan. Después de tenaces preguntas, y de intimidar a los tipos que llenan el depósito, Art descubre que están utilizando diez litros por hectárea. La literatura de Monsanto recomienda dos litros por hectárea como dosis máxima no tóxica.

-¿Cinco veces la dosis no tóxica? –Pregunta Art a John Hobbs-. ¿Cinco veces?” [ob. cit. págs. 647-648]