Posts Tagged ‘John Le Carré’

FIN DE SEMANA CON PHILIP SEYMOUR HOFFMAN

21 septiembre, 2014

 

 

 

philip Seymour        Este fin de semana ha estado dedicado especialmente al cine (el plenilunio municipal, aunque no había luna llena no distrajo mi atención). El interés lo ha centrado un actor fuera de lo habitual, de lo que se lleva ahora, Philip Seymour Hoffman (1967-2014). No es un tipo musculoso, ni su mirada es la del seductor permanente de las promociones de perfume; tampoco tiene en su filmografía papeles estelares en películas de monstruos ni cosas de esas. En fin es alguien normal, pero excepcional como actor.

 

El viernes tocó El hombre más buscado, 2014 del director Anton Corbijn y basada en una novela de John Le Carré. (unas líneas para la queja y el lamento. Ir al cine un viernes a la sesión de las veinte horas tiene el inconveniente de que compartes sitio con devoradores de palomitas y refrescos, arrullados por sonidos de teléfonos y los diálogos, tono elevado, que quede claro, con la persona acompañante pidiendo explicaciones/aclaraciones. El remate lo ponen quienes se levantan y salen de la sala para reponer vituallas o para aliviar algún apretón imprevisto causado por la ingesta masiva de cotufas. Ante esto mi desazón llegó al límite cuando descubro que entre el público estaba Willy García, el mayoral de Paulino Rivero en la “televisión canalla”. Por un momento pensé que me había equivocado de sala y pronto saldría la caballería en una nueva entrega del cine que le gusta a Willy).

 

A pesar de lo anterior y con un esfuerzo conciliador muy grande con el género humano (especie consumidores de cotufas) disfruté del papel de Philip Seymour Hoffman como Günther, un espía a la vieja usanza, dibujado por John Le Carré de manera magistral. El desaliño de nuestro espía, su escepticismo y descreimiento solo caben en la piel de Seymour Hoffman, así que ya contamos con los elementos esenciales (guión-interpretación) para pasar un rato absorto en una historia que se alimenta con la propia realidad. El islamismo radical, el terrorismo internacional, el tráfico de armas son noticias de cada día en los medios de comunicación. Del resto de actores, todos bien, pero destacaría especialmente a Nina Hoss, que después de haberla visto en Bárbara (2012) me tiene enamorado.

 

Si tienen oportunidad no dejen de verla, así como tampoco deben obviar la novela de John Le Carré que es la base del guión. Esa o cualquier otra novela vale también, por si no lo han descubierto todavía.

 

El sábado en otro ambiente supuestamente más recogido, más de ambiente de respeto por el cine (la realidad dice que en el TEA no siempre es así, no hay palomitas, pero el resto de añadidos sí) disfruté del trabajo de Philip Seymour Hoffman como actor y director: Una cita para el verano, 2010, que casi llega de forma clandestina a este circuito no comercial, entre otras cosas, porque el protagonista murió hace poco de sobredosis y ha sido muy comentado este hecho en los últimos meses. De no ser así creo que estaría perdida en cualquier estantería de algún distribuidor.

 

Jack, nuestro protagonista, conductor de limusinas es tan anónimo en su vida como el color del coche que conduce. Negro su coche, negra su vida y un panorama negro. Creo que es anónimo hasta para él mismo, así que su mundo, sus amistades tienen el mismo tinte, la misma melancolía, pero viven, a su manera y con sus limitaciones. Las ilusiones por vivir, por cambiar, por intentar conocer algo de eso que llaman felicidad se despiertan en un momento determinado cuando conoce a Connie (Amy Ryan), que también es alguien que carga con sus frustraciones, pero se siente amada, sí querida por nuestro protagonista. (no cuento más).

 

Una cita para el verano (Jack goes boating) es también un producto recomendable, creo que además mucho, pero me temo que ni siquiera de forma fraudulenta se pueda ver, salvo que haya interesados y curiosos que la suban a alguna página para compartirla, pero no esperen nada de lo que ofrece el cine al uso. Que la disfruten, una u otra si tienen la curiosidad de dedicarle algo de tiempo a este actor.

 

UNA CITA PARA EL VERANO

 

EL HOMBRE MÁS BUSCADO

Anuncios

OTRAS LECTURAS: EL HOMBRE MÁS BUSCADO. JOHN le CARRÉ

16 enero, 2010

Intento recordar lo que he leído de John le Carré de su época en la que la Guerra Fría enmarcaba sus historias. En las novelas de aquella época John le Carré eran algo farragosas, muy pesadas, algo monótonas y no sé por qué razón sus personajes quedaban desdibujados.

Con “El hombre más buscado”, Debolsillo, 2009, logra exactamente todo lo contrario, unos personajes perfilados, claros, definidos a modo de telegrama por su lenguaje conciso y parco en palabras. Creo que también favorece el cambio, el marco en el que se desarrollan las historias. De la pugna de las dos grandes potencias, protagonistas de la Guerra Fría con unos escenarios muy definidos, se pasa a un enfrentamiento entre una parte de la sociedad que concibe el mundo, su modelo de sociedad, como un mundo que tiende hacia un progreso basado en la posesión de bienes conseguidos en un modelo económico fundamentado en el desequilibrio. A esa parte de la sociedad se enfrenta otra porción que repudia de ese modelo alguna cosas y que, además, está teñido de un fanatismo religioso, intolerante y que hace de la violencia una de sus herramientas de cambio.

Del enfrentamiento, que tiene lugar en un ámbito sin fronteras, sin líneas de batallas definidas, sin ejércitos concebidos al modo tradicional, esparce el terror  y es combatido en muchos casos al margen de la legalidad y respeto a los derechos del individuo y la sociedad a la que se dice proteger mira hacia otro lado y acepta estas violaciones del orden establecido y también cambia a favor de una supuesta mayor seguridad de nuestro modelo social parcelas de libertad individual. Paradójicamente somos potenciales víctimas de esos actos terroristas y potenciales terroristas cuando viajamos, sobre todo en avión, y nuestra vulnerabilidad es cada vez mayor porque no sólo se estrechan las libertades individuales sino que también lo hace la privacidad de la que disponemos.

Pues en esta novela de le Carré se encuentran todos los personajes de uno y otro lado, o de ambos a la vez, que viven una trama interesante, factible y por lo tanto muy creíble, así que creo que es recomendable, muy recomendable su lectura. Les dejo con algunos párrafos y espero que les resulten interesantes

En fin, veamos que tenemos entre manos, por Dios. Una abogada liberal, una mema al borde del ataque de nervios. Un banquero semiextinto que se ha encoñado con ella. Y un defensor de la libertad semichecheno, fugitivo de la justicia rusa, que lanza aviones de papel y cree que algún día será médico. ¿Y vosotros chicos, en serio creéis que juntándolos en una habitación, van a llevar al huerto a un recalcitrante blanqueador de dinero y extremista islámico que se ha andado toda la vida con pies de plomo? ¿Lo he entendido bien? ¿O por casualidad se me ha reblandecido la mollera?  [pág. 310]

… – ¿De qué justicia hablas?

-La justicia americana, gilipollas. ¿Cuál va a ser? La justicia a punta de pistola, tío. Una justicia que no se anda con chorradas, esa clase de justicia. Una justicia sin un puto abogado que pervierta la acción. ¿Nunca has oído hablar de la rendición extraordinaria? Ya va siendo hora de que vosotros los boches tuvierais algo que decir a favor. ¿Has renunciado a hablar o qué?

Pero como Bachmann  sin pronunciar una sola palabra, Newton continuó:

-Joder, Günther, ojo por ojo. La justicia como merecido castigo, ¿lo pillas? Abdullah estaba matando americanos. Nosotros llamamos a eso pecado original. ¿Quieres jugar a espías de andar por casa? Pues ve a buscarte a unos cuantos europigmeos. [pág. 391]