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SOBRE EL PODER DEL PERRO

9 marzo, 2010

El pasado lunes escribía en este mismo blog sobre la novela “El poder del perro” de Don Winslow y como me había servido para hacer un recorrido desde los años setenta hasta la actualidad por los entresijos del narcotráfico y sus implicaciones en las instituciones públicas, gobiernos, políticos desde los Estados Unidos hasta Colombia o Venezuela en sur del continente americano. Hoy martes 9 de marzo, Andrés Oppenheimer en  El País escribe un artículo donde hace un rápido recorrido por el camino y el camaleonismo de los cárteles de la droga.

Me voy a permitir sugerirle a Oppenheimer que lea la novela de Winslow, y que a partir de ahí comience a sacar las páginas de la novela-ficción- y las lleve a los correspondientes informes de la realidad actual y sus orígenes. Igual sólo tiene que cambiar el nombre de algunos personajes, porque sus hechos igual son muy reales.

Los carteles no mueren

ANDRÉS OPPENHEIMER 09/03/2010

Observando cómo los carteles del narcotráfico están penetrando en los niveles más altos de algunos Gobiernos centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha servido para empujar a los capos de la droga a mudarse de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica. ¿Está logrando reducir el narcotráfico esta guerra? ¿O sólo sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país a otro?

La semana pasada, durante una visita de 48 horas a Guatemala para participar en una conferencia sobre asuntos económicos, encendí el televisor del hotel y me enteré de que el presidente Álvaro Colom acababa de despedir a su ministro del Interior, Raúl Velásquez, por un caso de corrupción. Velásquez era el cuarto ministro del Interior destituido en poco más de dos años. Dos de sus predecesores habían sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Pero eso no fue todo. Al día siguiente me enteré de que Colom acababa de destituir al jefe de la policía del país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año pasado.

El predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido depuesto en septiembre acusado de robar 300.000 dólares de los narcotraficantes. Y uno de los más recientes predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido despedido tras haber sido filmado en secreto cuando aceptaba 25.000 dólares de un informante de la DEA en 2005.

El tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica. Pero tal como lo reconoció el Departamento de Estado de EE UU en su informe anual sobre el narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en Centroamérica desde que el presidente mexicano, Felipe Calderón, lanzó su guerra contra las drogas -apoyada por Washington- hace tres años. [leer más]

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OTRAS LECTURAS: LAS MUERTAS. JORGE IBARGÜENGOITIA

14 junio, 2009

La editorial RBA ha recuperado Las Muertas, novela del escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia [Guanajuato, 1928 – Madrid, 1983]. El relato a modo de atestado policial cuenta un hecho ocurrido en los años sesenta en aparecen algunos cadáveres de mujeres relacionadas con la prostitución, aunque Ibargüengoitia en el introito afirma: “Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios”. La reedición de esta obra nos acerca a este escritor desaparecido trágicamente en un accidente de aviación en Madrid. Autor de teatro con poca fortuna, muestra en sus novelas una imagen de su país, México, tan cruda y llena de sarcasmo que confirma en cada una de sus novelas el argumentario que sustenta la tesis de que México es un estado fallido y tal “categoría” no la alcanza por casualidad, ni en la actuación, como Estado, en los últimos acontecimientos de la famosa gripe, sino que se lo ha venido “trabajando” para alcanzar tan dudoso mérito.

Relámpagos de agosto, 1965 o Las muertas nos pueden poner en la pista del estilo de Jorge Ibargüengoitia. En Las muertas todo es grotesco, exagerado y dibuja el lado más profundo y oscuro de ese país. La corrupción es lo normal, lo cotidiano hasta el punto de convertirse en algo intrínseco en todo tipo de relaciones y de ahí la sorpresa para cualquier lector. Les dejo con algunos párrafos de Las muertas. Espero que les resulte interesante.

“Las Baladro inauguraron el Casino del Danzón en la noche del 15 de septiembre de 1961. Entre los que asistieron a la fiesta estaba el licenciado Canales, secretario particular del Gobernador del Estado del Plan de Abajo, y el licenciado Sanabria, secretario particular del gobernador en el Estado de ;escala –sucursal en San Pedro de los Corrientes-, varios comerciantes y el dueño de un establo que tenía más de cien vacas. Dos de los tres presidentes municipales que habían sido invitados llegaron a las dos de la mañana, apenas concluyeron las ceremonias del Grito en sus respectivos municipios, etc. las Baladro habían llegado a la cúspide de su carrera social, pero ellas no lo sabían, creían que todavía les quedaban muchas cimas por escalar.

A las doce de la noche –la fiesta empezó tardecito- se abrió la vidriera del balcón y en él aparecieron Arcángela con una campana en la mano, y el licenciado Canales, con la bandera nacional. Arcángela tocó la campana para llamar la atención y los que estaban abajo aplaudieron. Cuando hubo silencio, el licenciado Canales agitó la bandera y gritó lo siguiente: -¡Viva México, viva la Independencia Nacional, vivan los Héroes que nos dieron la libertad, vivan las hermanas Baladro, viva el Casino del Danzón!

Los que estaban abajo contestaron con un griterío, apoyando al licenciado Canales. Arcángela, dicen, cogió la campana con ambas manos y volvió a repicar.

(Éste fue el primer incidente. El diputado Medrano y uno de los líderes campesinos consideraron que los vivas a los Héroes y a las hermanas Baladro constituía una mezcla blasfema y fueron con el chisme al Gobernador Cabañas, quien inmediatamente retiró su amistad y quitó el empleo al licenciado Canales, cortando así el único apoyo que tenían las Baladro en el Palacio de Gobierno del Plan Abajo.) [págs. 58-59]”

¿A QUIÉN LE SIENTA BIEN LA INFLUENZA?

28 abril, 2009

Que encontraremos a quienes se alegran de la gripe en México, es una realidad que cuesta discutir. Parece cruel y un acto incalificable pensar así, pero creo que es la realidad. Tampoco quienes piensan así muestran su alegría en público, lo piensan y si acaso, y con boca pequeña, lo dicen, mejor lo murmuran. Tuercen el labio como una mueca, que en realidad esconde una sonrisa.

Sí, quienes se alegran están cercanos al negocio turístico y ven en esta pandemia que tiene su origen en México una oportunidad para desviar turistas con destino a Punta Cana, Rivera Maya y otros destinos en ese país, a otros que hacen competencia, por ejemplo a Canarias. No piensen mal, ni Bermúdez, consejero del cabildo de Tenerife, ni doña Rita Consejera del gobierno de Canarias, ambos de turismo dan saltos de alegría con la gripe porcina, pero tampoco lloran, están en un estado de ánimo intermedio, tirando a bien, es decir, traducen el mal ajeno en un beneficio para el sector turístico en las islas. Ahora la promoción exterior será: “Sol y playa, sin gripe porcina”. La competencia es la competencia y vale casi todo para mantener un sector que cada vez se tambalea más porque ha crecido tan desmesuradamente que ahora tiene los pies de barro.

En fin, no descorcharán el cava, pero alguna llamada a los grandes operadores si que habrán hecho para ofrecer este destino, Canarias, como alternativa. Qué débiles son en ocasiones las yugulares ajenas. Y, si pasara alguna tragedia aquí, ¿qué ocurriría?

8 febrero, 2009

jorge-ibarguengoitiaDespués de leer “Relámpagos de agosto” en busca de respuestas para esa cuestión que me he planteado desde hace algún tiempo sobre la condición de estado fallido de México -se pueden incluir otros estados americanos-, pero me resulta interesante esta búsqueda de respuestas. No las encuentro sino que surgen más dudas.

Pues en esa búsqueda, el encuentro de Ibargüengoitia me ha permitido conocer mejor su obra, interesante, muy interesante, aunque no llego al apasionamiento de Enric González, que escribía en El País en diciembre de 2007 lo siguiente: “Hoy vamos a terminar enseguida: si no ha leído a Jorge Ibargüengoitia, compre alguno de sus libros y léalo. Es muy probable que no encuentre nada en las librerías españolas, lo que demuestra, una vez más, que la vida puede estar muy bien, pero el mundo está muy mal. Si tiene un amigo en México, consiga que le envíe las obras de Ibargüengoitia. Si no tiene ese amigo, laméntelo amargamente. Insisto: lea a Ibargüengoitia. Ya está dicho lo esencial”. [Un sarcástico incurable]

Digo que mi apasionamiento no llega hasta ahí, pero sí me atrevo a sugerir su lectura, bien los relámpagos de agosto donde “arrastra” a la revolución y los revolucionarios mexicanos y que ya he comentado en alguna ocasión. Revolución en el jardín  publicado por Reino de Ronda recoge una serie de artículos publicados, la mayoría, en El Excelsior de México. Inigualable el artículo que da nombre al libro y del que me permito transcribir unos párrafos. Que lo disfruten.

REVOLUCIÓN EN EL JARDÍN

Mi último día completo en La Habana lo pasé acatarrado, entre sábanas bebiéndome el Bacardí que me había mandado, como regalo, el Instituto Cubano de la Amistad con los Pueblos, masticando pastillas de Anahist fabricadas en Morris Plains, New Jersey, que habían llegado a Cuba gracias al canje de invasores prisioneros, leyendo Valle-Inclán y perdiéndome el único acto público importante que ocurrió en La Habana durante mi estancia: el Desfile de Carnaval.

Esto fue en 1964. Era un domingo de Cuaresma, el personal de la Casa de las Américas se había ido en masse a Santa Clara, al entierro de la Directora, y el resto de la población estaba en el Desfile. No hubo necesidad de hablar con nadie.

En la noche puse en la maleta la ropa, la botella de Demo Sec, la caja de Partagás, el disco de música cubana, y le pedí a la telefonista que me despertara a las cinco de la mañana. El avión salía a las siete.

El aeropuerto estaba lleno de gente muy distinta a la que ve uno en las calles de La Habana. Los hombres llevaban traje y corbata, las mujeres sombreros blancos de los que las americanas se ponen los domingos para ir a misa; los niños, con abriguitos de martingala, andaban entre las piernas de los adultos, jugando con unos cochecitos y haciendo rabietas porque sus mamás no los dejaban hacer pipí sobre las valijas.

-Durante el viaje no digan “gusano”, porque el avión vállenlo de ellos -nos advirtió Alicia Riva, la encargada de despedirnos.

A los empleados aduanales les dijo:

-Éstos son invitados del Gobierno.

No abrieron nuestras maletas. A los demás viajeros, en cambio, incluyendo dos septuagenarias y un paralítico, los desnudaron y les registraron el aparato digestivo, en busca de objetos de valor.

Mientras tanto, Alicia Riva nos contó la historia de su vida: estudios en Estados Unidos, matrimonio, seis hijos, Revolución, trabajo en el ICAP…

Terminó el registro y nos formamos para abordar el avión, entre nuevos ricos que se habían quedado en la miseria, jovencitos insolentes, matronas autoritarias y estridentes, el paralítico en una silla de ruedas empujada por dos parientes, etc. Todos parecían contentos de salir de Cuba.

El Britannia, repleto, echó a correr por la pista, y de un golpe de alerones se libró de las palmeras y los almendros; se elevó, viró al occidente, dejó atrás la costa cubana, pasó cerca de Yucatán, voló sobre las aguas plomizas del Golfo, y en poco más de tres horas fue a aterrizar en la ciudad de México que estaba oculta por una nube de polvo. [p. 44-45]

MÉXICO DE NUEVO

6 febrero, 2009

Hace unos días comentaba en este cuaderno digital en el que anoto algunas reflexiones que se me ocurren, mi particular versión de México, versión que se sustenta en la imagen exterior que proyectan sus periódicos digitales, revistas y también lo que se extrae de la literatura que se hace en ese País. Es cierto que las afirmaciones  se basan en premisas no constatadas y son sólo el fruto de sensaciones extraídas -exprimidas- de las lecturas que hay detrás.

Con más criterio que yo está el artículo de Sergio Aguayo que aparece en El País de hoy, viernes seis de febrero. Espero que su lectura les resulte interesante.

¿México fallido?

SERGIO AGUAYOsergio-aguayo 06/02/2009

México ya está en la lista negra de los Estados fallidos. El Gobierno de Felipe Calderón lo niega con indignación. ¿Quién tiene la razón?

De cuando en cuando nacen conceptos para categorizar nuevas realidades. Es el caso con Estado fallido (failed States), popularizado por el índice anual de la revista Foreign Policy. El término define a Estados que perdieron el control sobre partes del territorio, que vieron achicarse su monopolio sobre el uso legítimo de la fuerza o que son incapaces de proporcionar servicios públicos adecuados.

México ha sido colocado en esa categoría. En diciembre del 2008 fue la revista Forbes y en enero fue el Departamento de Defensa estadounidense. El Gobierno mexicano reaccionó con celeridad y Pablo Ordaz, corresponsal de EL PAÍS en México, relata como, “durante una hora y tres minutos, Patricia Espinosa, secretaria de Relaciones Exteriores” trató de demostrar, con “datos en la mano que, pese a su sangriento día a día, “México no es un Estado fallido” (17 de enero del 2009).

El Procurador General, Eduardo Medina Mora, también repite, con argumentos razonablemente convincentes, la versión oficial según la cual la responsabilidad la tienen los gobernantes previos que permitieron el auge del narco. De ahí surge la esperanza porque, señores y señoras, ya se inició la construcción del futuro: el Gobierno de Felipe Calderón es diferente y está triunfando pese a las apariencias. Para alzarse con la victoria requiere, eso sí, del respaldo de la comunidad internacional, y en especial de Estados Unidos. También pide, exige, implora la unidad nacional. [Leer más]

MÁS SOBRE MÉXICO

27 enero, 2009

hector-aguilarNo es una obsesión, pero cuando me interesa un tema o se me abren interrogantes sobre algo que he leído intento ahondar en busca de respuestas. Respuestas que no encuentro porque como he repetido en más de una ocasión en estas entradas, al final en lugar de respuestas encontramos nuevos interrogantes. En esa línea he buscado en las viejas lecturas y traigo un texto de Héctor Aguilar Camín, escritor mexicano que conoce muy bien a su país y lo retrata sin pasión, así que de su novela “La conspiración de la fortuna”, publicada en 2005 he extraído el siguiente texto. Espero que sea de su interés.

Difícil o imposible describir un país. No es una cosa clara, es una teoría de nuestros afectos, una ilusión de mapas orgullosos que aprendimos en la escuela. En los tiempos de que hablo, el mío era un estruendo de cambios silenciosos. Estaba partido en dos, o en diez, preguntándose quién era. Había abierto sus puertas a todas las plagas de la modernidad, pero tenía el ombligo viejo, cosido a sus siglos inmóviles. Era todas las cosas que había sido y algunas de las que deseaba ser, indio en sus pérdidas, blanco en sus privilegios, mestizo en sus tristezas, gringo en sus negocios, europeo en sus letras, conquistador en sus sueños, conquistado en sus penas de pueblo llano, resignado de sí. Perseguía su propia sombra confundiéndose con ella. Era futurista en el día y tradicional por las noches, seguía sintiéndose una aldea originaria pera era ya un solo airón de ciudades en marcha llenas de muchachos morenos, callados, perdidos, trasplantados, nómadas. Aparecían estadios, hoteles, autopistas, puertos en las bocanas de los ríos, trampas de cría de peces en los lagos, cadenas de hoteles en las antiguas caletas. En las cuencas del golfo quemaban gas toda la noche las plataformas del petróleo. Pirámides prehispánicas eran rescatadas de los bosques con planes de inversión que sellaban el orgullo nacional y daban rentas turísticas. Una ola de sátira en las letras y feísmo en las artes rompía los muros del realismo cómodo, el folclor patrio-sublime que había sido marca de la casa de nuestra república, sabia en todas las formas de falsa autoctonía.

Cuando empezaron a decir que Sebastián y los suyos querían tomar por asalto el país, yo pensé que lo que hacían en realidad era subirse a los cambios que ya habían llegado y nadie quería ver. Querían, en todo caso, darles nombre a esos cambios, su nombre, hacerlos suyos y multiplicarlos con vigor despótico, como si no supieran bien, tampoco ellos, que los cambios tenían ya su propio paso y ellos iban sólo acompañándolos.

Héctor Aguilar Camín, La conspiración de la fortuna, Planeta, 2005; [pp. 131-132]

RELÁMPAGOS DE AGOSTO

25 enero, 2009

jorge-ibarguengoitiaCuando cayó en mis manos “Relámpagos de agosto” del autor mexicano Jorge Ibargüengoitia, (1928-1983) era una referencia descontextualizada y sin ningún “asidero” que sirviera de referencia. Era un hallazgo casual,  resultado de una búsqueda, nada sistémica, para encontrar lecturas que afianzaran o rechazaran esa afirmación que últimamente he encontrado reiteradamente en varias ocasiones, en la que afirma que: “México es un estado fallido”. Ese fue el arranque de la búsqueda en el “proceloso océano virtual”.

En el proceso de construcción del estado mexicano, el período revolucionario es, entre otras muchas cosas, un fenómeno singular y que en los manuales de historia se puede seguir su evolución, así como las repercusiones que ha tenido y son visibles hoy en el actual México. Sin embargo, buscaba otra cosa, una visión menos académica, más alejada de los manuales de historia, pero sujeta a la realidad vivida. Y tuve suerte de dar con Jorge Ibargüengoita y su obra Relámpagos de agosto en una edición crítica, Juan Villoro y Víctor Díaz Arciniega como coordinadores y un prólogo de Sergio Pitol, editado por ALLCA XX en 2002. Como ustedes podrán imaginar no he resuelto la pregunta inicial, sino que por el contrario, se han sumado más interrogantes.

Les hago partícipes de algunas afirmaciones de Sergio Pitol en el prólogo, muy recomendable, y algún texto de la obra. Que los disfruten.

“Con el paso del tiempo esa primera novela (Relámpagos de agosto) ha crecido en esplendor. Se ha convertido en un relato perfecto, el más independiente de un género literario que a pesar de su rebeldía no salía de la esfera oficial. Con ella, el autor logró lo que jamás se había soñado entre nosotros: convertir la novela histórica, y la historia patria, y las figuras solmenes de la Revolución, en una farsa hilarante, en una bufonada donde los caudillos no puedan ya ser reverenciados, ni siquiera detestados. En ese nuevo tipo de novela no cabe la pasión doctrinaria ni el odio cerval. Todo rasgo de solemnidad se ha omitido. La comicidad elimina cualquier intento de sacralización. Los personajes aparecen como un puñado de auténticos papanatas, pícaros, perdularios, pésimos en el manejo de las armas que se supone que es su oficio y aún peores en el de la intriga, una de las artes que un político debería manejar a la perfección…

Al terminar Los relámpagos de agosto el autor agrega una Nota explicativa para los ignorantes en materia de Historia de México.

[…] Obregón era agricultor, Pancho Villa un cuatrero; Venustiano Carranza era político, y no sé lo que haya sido en su vida real don Pablo González, pero tenía la pinta de un notario público en ejercicio. Ésos fueron, como quien dice, los padres de una nueva casta militar cuya principal preocupación entre 1915 y 1930, fue la de aniquilarse…

[…] Así, pues, la obra de Ibargüengoitia es la parodia de unos años especialmente atroces, complejos, el fin de la revolución, su gente y su entorno; y el inicio de los treinta. El escritor convierte a los próceres en personajes chuscos, cualquiera pude vejarlos, escarnecerlos, reírse de ellos. Sabe el autor que la risa crea una sensación de liberación. La lección de Ibargüengoitia implica la posibilidad de reírnos de nuestras calamidades, no por mero masoquismo sino como medio de liberación; la risa nos desliga del poder y termina por desprestigiarlo. Las desdichas de aquellos militares de horca y cuchillo nos regocijan. Se trata de un movimiento inicial de desacralización que convierte al fin a los grandes en caricaturas, en fantoches grotescos, en cuadrúpedos, y nos permite palparlos en su íntima y colosal inepcia”.

Los relámpagos de agosto. Liminar de Sergio Pitol.

“Jorge Ibargüengoitia fue el cronista rebelde de una nación avergonzada de su intimidad e incapaz de ver en su Historia otra cosa que próceres de bronce. Para el escritor guanajuatense, los héroes no se forman en el cumplimiento del deber sino en los avatares de su muy humana condición”.

Introducción del coordinador, Juan Villoro

-Yo quiero ser tu amigo, Lupe -me dijo. Textual. Y luego: -Sé que eres un hombre sincero y quiero que me digas lo que opinas de Eulalio.

Con el valor civil que siempre me ha caracterizado, le dije lo siguiente:

-Ese individuo no tiene la energía bastante (con otras palabras) ni es simpático, ni tiene méritos en campaña. Nunca podrá hacer unas elecciones libres.

-¿Pero quién quiere unas elecciones libres? -Textual.

Yo escandalicé ante tanto descaro y le recordé los postulados sacrosantos de la Revolución. Él me contestó:

-¿Sabes a dónde nos conducirán unas elecciones libres? Al triunfo del señor Obispo. Nosotros, los revolucionarios verdaderos, los que sabemos lo que necesita este México tan querido, seguimos siendo una minoría. Necesitamos un gobierno revolucionario, no elecciones libres.

Reconozco que no supe qué contestar. Él siguió su perorata:

-Para alcanzar este fin -es decir, el gobierno revolucionario- debemos estar unidos y nadie se une en torno a una figura enérgica, como tú, como yo, como González; necesitamos alguien que no tenga amigos, ni enemigos, ni simpatías, ni planes ni pasado, ni futuro: es decir, un verdadero fantoche. Por eso escogí a Eulalio.

Relámpagos de Agosto, pp. 79-80

REINITA SINALOA

26 diciembre, 2008

reinita-sinaloa1

Bueno Laura, y ahora ¿qué? Seguro que te lo habían dicho, cuida tus amistades, dedícate a lo tuyo, que sería estudiar, prepararte, pero vaya, querías llegar lejos por el atajo. Cuando miro tu foto, esa, que parece de fotomatón, donde aparecen tus datos de la ficha policial. Dos cosas me llaman la atención, en primer lugar, tu aparente fragilidad, que no sé por qué me lo parece, pero esa fue la primera impresión; luego me fijo en tus ojos perdidos, que no miran a ninguna parte, salvo que lo hagan hacia dentro y busquen en los lugares recónditos de tu mente las razones por las que estás ahí y no en otro sitio. No, no es mala suerte, tampoco es culpa de nadie en particular, ni de la sociedad en su conjunto, pero ahora estás donde estás y tendrás que buscar la fortaleza suficiente para salir de ese agujero. Supongo que contarás con personas que te quieren, que aprecian y son capaces de ver más allá de ese título de “reinita”, espero que te ayuden.

Para saber más [+]


MÉXICO: UNA SORPRESA CADA DÍA

24 diciembre, 2008

sinaloa

Cuando cada día te asomas a la prensa digital en México crees que ya lo has visto todo y nada te va a sorprender. Ahora, como la capacidad  de asombro no está colmada la prensa de ese país te da nueva sorpresas. Una de esas sorpresas saltaba hace un par de días cuando a  la “reinita” de Sinaloa era detenida con armas como un ejército. Sus fotos de “figurita de porcelana” y con las manos esposadas eran como la cara y cruz de una moneda. Por si esto fuera poco ahora en El Universal se da la noticia de la identificación de los detenidos en Zihuatanejo, que era como el caso anterior -un ejército- pero ahora con sus fuerzas blindadas. Esto es México, el que no sale en los folletos turísticos, el que tienen que soportar los mexicanos cada día, allí donde la seguridad no existe y donde la vida para algunos sólo es mercancía de segunda clase.

EL ESTADO EN PELIGRO

15 diciembre, 2008

CNDH ve impunidad en 99% de delitos

Liliana Alcántara

El Universal

Lunes 15 de diciembre de 2008

Organismos de los derechos humanos presentan informe

liliana.alcantara@eluniversal.com.mx

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Federación de Instituciones Públicas de Defensa de los Derechos Humanos presentarán este lunes un informe nacional sobre la situación de la seguridad pública en el que destaca que los ciudadanos sólo denuncian 10% del total de los delitos que se cometen y, en su mayoría, las personas dejan de presentarse ante las autoridades pues desconfían de ellas o temen ser víctimas de la corrupción.

De acuerdo con datos del programa de Atención a Víctimas del delito de la CNDH se estima que de este 10% de delitos que se denuncian ante la autoridad competente sólo uno de cada 100 concluye con una sentencia de los responsables.

Es decir existe, en este rubro, un nivel de impunidad de 99%.

Además, según el organismo, hay alrededor de 400 mil órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar.

Esta situación refleja, según la CNDH, el retraso que prevalece en las agencias de Ministerio Público cuando una víctima acude a ellas para denunciar un delito.

El Programa de Atención a Víctimas del Delito advierte que entre las personas que sufren algún hecho delictivo tienen desconfianza hacia las autoridades encargadas de perseguir a los criminales y procurar la justicia, además de que la mayoría, de la víctimas reconoce la corrupción que impera en el sistema de seguridad pública.

Debido a la corrupción, la CNDH propone la creación de una instancia imparcial y autónoma del Ministerio Público que se encargue de investigar los delitos en los que se encuentran involucrados policías y otros servidores públicos del sistema de seguridad pública.

La CNDH considera que ante el embate de la delincuencia y el crimen organizado, las víctimas son quienes se encuentran más desprotegidas y son el último eslabón en la cadena de la seguridad pública.

Por este motivo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a cargo de José Luis Soberanes Fernández, impulsó junto con los organismos estatales de defensa y promoción de los derechos humanos la creación de una red nacional de atención a las víctimas del delito, a través de la cual se les brinda asesoría jurídica y atención médica y sicológica. [seguir leyendo]

Cuando un estado presenta estos datos debe plantearse si realmente es un estado o es simplemente una yuxtaposición de intereses que se defienden con la violencia y todo que se salga de ese círculo que al margen de las normas mínimas de convivencia que tienen que darse los ciudadanos para una considerarse un espacio civilizado. El narcotráfico es execrable negocio que corroe a personas e instituciones. Que se acabe con esa lacra con la justicia no con la venganza.