Posts Tagged ‘Novela negra’

LECTURAS: CRAIG RUSSELL. LENNOX

19 septiembre, 2010

Craig Russell, (1956, Escocia) ha conseguido en Lennox, Roca Editorial, 2010 poner los cimientos de lo que puede ser una larga y fructífera serie de novela negra alrededor de Lennox, investigador privado que alquila sus servicios, pro no se vende. Tiene el momento y el lugar adecuado. Principio de los años cincuenta en Glasgow.

Si ya tiene el momento y el lugar, ahora sólo falta trasladarlo al lector con cierta maestría, de eso se trata cuando se escribe, y que éste pueda disfrutar de las descripciones y así poder imaginar donde se mueve Lennox. Con un lenguaje contundente, claro y conciso Russell consigue que casi podamos sentirnos asfixiados en el smog de la ciudad, arruguemos la nariz cuando entra en los callejones oscuros que hacen de urinarios públicos o los ojos nos lagrimeen del humo del tabaco en los bares y pubs que transita. Si a lo anterior le unimos un humor negro, ácido con mucho sarcasmo, y aparecen los personajes propios de las novelas negras, como por ejemplo matones como armarios pero de cerebro minúsculo, o mujeres despampanantes y con un punto de maldad más sofisticada que la de los matones habituales, y también más eficaz, así que ya lo tenemos todo. Lennox casi seguro triunfará.

Como Russell ya tiene experiencia en eso de series de novelas con un personaje central, pues casi se garantiza el éxito de esta nueva colección, así que les dejo con algunos párrafos de esta novela y espero que les resulten sugerentes.

“Es difícil desaparecer en Glasgow –como me había dicho Jock Ferguson, en realidad no era una ciudad, sino una aldea gigantesca-, pero Wilma Marshall lo conseguía bastante bien. Yo había localizado la casa de su familia: sus padres y dos hermanas vivían apiñados en un apartamento de dos habitaciones en una zona que parecía una madriguera de ratas llena de casas de vecinos, con un aseo en el rellano compartido con otras tres familias. El hogar de los Marshall casi podía ser descrito como una pocilga; sólo le faltaban algunos arreglos para llegar a ese estado. Casi la tercera parte de los hogares de Glasgow podían ser descritos de la misma manera. Era la clase de lugar del que cualquier chica haría lo que fuera por escapar, que engendraba aquella feroz ambición que había impulsado a las generaciones de tíos duros y gánsteres de Glasgow. Y tal vez un par de empresarios.

No me acerqué a la familia Marshall; el riesgo de que acudieran directamente a la policía, si ésta era quien tenía a Wilma, era demasiado grande. Ni siquiera podía vigilar el apartamento: las casas de vecinos de Glasgow rebosaban de vida, humana o no, y había demasiados ojos observando las constantes idas y venidas; mi coche, o incluso, yo mismo, desentonaríamos terriblemente en la calle. [ob. cit. pág. 54]

… Empezaba a oscurecer, de modo que ya no tenía que buscar a otros compradores que me cubrieran. Las calles acechaban tras un denso telón de niebla. La industria de Glasgow, un millón o más de hogueras de carbón y su clima húmedo y pegajoso la ponían en segundo lugar después de Londres respecto a la densidad y la peligrosidad de su smog. Muchos niños habían sido concebidos tras el húmedo telón de la contaminación, mezcla de humo y niebla, de Glasgow, pero muchos más se habían se habían asfixiado en esa mortaja” [ob. cit. pág. 56]

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LECTURAS: EL INVIERNO DE FRANKIE MACHINE. DON WINSLOW

16 septiembre, 2010

Tengo que confesar que después de leer “El poder del perro” esperaba con cierta impaciencia que se publicara algo de Don Winslow. Ya leí “El invierno de Frankie Machine”, su nueva novela. Seguro que si buscan las referencias de ambas obras, automáticamente les llevará al apartado de novela negra, pero independientemente de que se sea aficionado o no a ese género, ambas obras son muy recomendables.

La agilidad en la narración, lo conciso y precisa que son las descripciones de Don Winslow, al tiempo que logra que lector se aferre a la lectura porque la acción se mantiene en un nivel que no da tregua. Frankie, el protagonista no es un héroe de cómic con poderes que lo convierten en algo más que un ser humano, sólo es un señor de más de sesenta años con un pasado asociado a la mafia y a sus manejos.

Claro que su vida está llena de reproches y hechos que le llevarían ante la justicia, pero Don Winslow sabe envolverlo en una especie de “seda argumental” que lo hace cercano para el lector.

Para quienes han disfrutado y disfrutan con el cine y la literatura sobre la mafia esta obra no digo que sea imprescindible, pero sí muy importante.

Les dejo con algunos párrafos de la obra. Que la disfruten.

“Esta noche, al llegar a casa, encuentra un coche en el callejón: un coche desconocido.

Frank conoce a los vecinos, conoce todos sus vehículos y sabe que ninguno tiene un hummer. Además, a pesar de la lluvia que cae con fuerza en aquel momento, alcanza a ver a dos tíos sentados en el asiento delantero.

De entrada sabe que no son profesionales. Si lo fueran, no usarían jamás un vehículo tan llamativo como un hummer. Tampoco son polis, porque no los agentes del FBI tienen presupuesto para un vehículo semejante. En tercer lugar, un profesional sabría que adoro la vida y, porque la adoro, en treinta años jamás he llegado a mi casa por la noche sin dar antes una vuelta a la manzana, sobre todo teniendo en cuenta que la entrada a mi garaje queda en un callejón donde me podrían cortar el paso.

Por consiguiente, si estos tíos fueran profesionales, no estarían sentados en el callejón, sino a una manzana de distancia, como mínimo, esperando que entrara en el callejón para acercarse.

Sin embargo, ellos lo han visto pasar. Al menos eso creen.

-Ese era él –dice Travis.

-No digas gilipolleces –responde Jota-. ¿Cómo lo sabes?

-Te digo que era él, Junior –dice Travis-. El cabronazo de Frankie Machine. Una puta leyenda.

No es fácil aparcar en Ocean Beach, con que Frank como diez minutos en encontrar un lugar en la calle  a tres manzanas de distancia. Frena y busca bajo el asiento su S&W calibre 38, se la mete en el bolsillo del impermeable, se cubre con la capucha y baja del coche. Se aleja una manzana más para llegar al callejón desde el este en lugar del oeste, por donde deben estar esperándolo. Entra en el callejón y el hummer sigue allí. A pesar de la lluvia, oye la vibración del bajo: aquellos idiotas están escuchando música rap.

Eso facilita mucho las cosas [ob. cit. pág. 59-60]

LECTURAS: LA FALSA PISTA. HENNING MANKELL

22 marzo, 2010

El pasado domingo 14 de marzo se estrenó en el canal TNT, dial 24 de Digital+  la serie Wallander de la BBC. El personaje  central de muchas novelas del escritor sueco Henning Mankell, un inspector un tanto peculiar que nos acerca las singularidades de una ciudad sueca Ystad y los métodos que utiliza parea desentrañar los casos más enrevesados que se puedan imaginar.

Mankell ha conseguido con su inspector crear alrededor de él una aureola de personaje muy cercano al lector, pues se aleja del estereotipo de policía joven, héroe que ni se despeina lo más mínimo en sus investigaciones. Wallander rompe los esquemas y para los lectores habituales de sus investigaciones, los problemas con su padre, la relación con su hija o sus complicaciones sentimentales nos son muy cercanos, no digamos ya de su adicción al tabaco o sus complicaciones con la diabetes, y ya por último con la pérdida de memoria.

El primer capítulo: “La falsa pista” nos lleva a lo que es la forma de actuar de Wallander donde la intuición y ver lo que los demás no ven nos lleva durante más de una hora por toda una historia, claro que si eres lector habitual pierdes parte del interés porque conoces el final, sin embargo apetece verla.

Kenneth Branagh da vida al personaje de Wallander y claro que lo hace muy bien, pues es muy buen actor, pero siempre te queda aquella cosa de decir, “pues yo lo había imaginado”…, añadan los lectores de Mankell lo que les apetezca, aunque Wallander imaginario era más real y menos actos, sin que esto signifique anda especial, sólo que cada uno se prefigura los personajes de sus lecturas y cuando se vuelven realidad en la pantalla puede que cuadren o no con lo imaginado, aún así, repito, lo hace muy bien.

Por si tiene interés les dejo con el inicio de la serie en lo que corresponde a la novela. Que lo disfruten.

La finca de Salomonsson era una casa alargada, típica de Escania y muy bien cuidada. Wallander salió del coche mirando a su alrededor. Por todas partes se extendían los amarillos campos de colza. En ese momento se abrió la puerta de la casa. El hombre que salió a la escalera era muy mayor. Llevaba unos prismáticos en la mano. Wallander pensó que seguramente se lo había imaginado todo. Ocurría muchas veces que a los ancianos solitarios que vivían en el campo les engañaban sus propias fantasías y llamaban a la policía. Se acercó  a la escalera y saludó.

-Kurt Wallander, de la policía de Ystad –se presentó.

El hombre de la escalera estaba sin afeitar y calzaba unos zuecos rotos.

-Soy Edvin Salomonsson –afirmó tendiéndole una mano delgada.

-Explícame lo que ha pasado –dijo Wallander.

El hombre señaló hacia el campo de colza cercano a la casa.

-La descubrí esta mañana –empezó-. Me despierto temprano. A las cinco ya estaba allí. Primero pensé que sería un ciervo. Luego vi con los prismáticos que era una mujer.

-¿Qué hacía? –Preguntó Wallander.

-Estaba allí.

-¿Nada más?

-Estaba mirando fijamente.

-Morando fijamente ¿qué?

-¿Cómo lo voy a saber?

Wallander suspiró en su fuero interno. Con toda probabilidad el hombre había visto un ciervo. Luego la fantasía había hecho el resto [ob. cit. págs. 43-44]

LECTURAS: EL PODER DEL PERRO. DON WINSLOW

8 marzo, 2010

No creo que el recorrido, la lectura, de El poder del perro, Don Winslow, r&n, Mondadori; 2010, deje impasible a quien se atreva con esta novela. Sí, ya sé que es ficción, que el autor clava los pilares en los que se sostiene el texto en algunos personajes, casi tópicos, el policía incorruptible, defensor de la justicia, solitario, vengativo y con cierta “flexibilidad” a la hora de aplicar la ley. Una prostituta de altos vuelos, modales refinados y con un amor no confesado. Los policías corruptos, políticos ambiciosos, adictos al poder y claro está los narcos, los señores que manipulan, mueven la “hierba”, el “barro mexicano” y la cocaína de las mil y una maneras posibles e imaginables, las conductas, las reglas y compromisos adquiridos, el escaso valor de la vida los otros son otros elementos de este entramado.

En una geografía que abarca prácticamente el continente americano y a lo largo de treinta años los problemas de esta zona tan amplia y variada se entremezclan haciendo difícil una disección de los mismos. Los narco-dólares ponen en marcha las “maquiladoras” en la frontera mexicana, pero también arman a la Contra, ponen marcha casinos de juego, sostienen a la iglesia que les “limpia” el alma después de hacer correr la sangre, sostienen escuadrones de sicarios que se mueven en el terreno donde la vida no vale nada y la violencia, la más extrema imaginable es casi cotidiana. Hay párrafos que casi se saltan durante la lectura por la violencia que se describe.

Creo que si quieren ver a México desde otro punto de vista y que sirva para entender la realidad que aparece diariamente en los medios de comunicación y sumar o restar argumentos, según convenga, para ver si se mantiene esa afirmación que se repite cada vez con más frecuencia y que coloca a México como un estado fallido, El poder del perro nos da algunas pistas. Sí, México no es Somalia, pero ambos tienen rasgos compartidos y esta novela, lógicamente, no da todas las claves para “entender” los conflictos que se entrecruzan, pero ayuda para ampliar no el conjunto de conocimientos que podamos tener, no sólo de México, sino de toda esa parte del mundo, pero si el número de preguntas que nos podamos formular, que en el fondo es lo que nos interesa.

Recomendable, por eso le dejo algunos párrafos que espero les sean sugerentes. Que los disfruten.

“Encadenando un cigarrillo tras otro, escucha las cintas y examina los documentos. Informes de reuniones, notas de Cerro. Nombres, fechas y lugares. La documentación de quince años de corrupción… No, no sólo de corrupción. Eso sería la triste norma, y esto es extraordinario. Más que extraordinario. No hay palabras.

Lo que hicieron, en los términos más sencillos posibles: vendieron el país a los narcotraficantes.

No lo habrá creído de no haberlo oído. Cintas de una cena, a veinticinco millones de dólares el cubierto, para contribuir a la elección del presidente. Los asesinatos de interventores electorales y el robo de las elecciones. Las voces del hermano del presidente y del fiscal general planeando tales atrocidades. Y pidiendo a los narcos un pago por ellas. Y por cometer los asesinatos. Y por torturar y asesinar al agente norteamericano Ernie Hidalgo.

Y después la Operación Cerbero, la conspiración para financiar, equipar y entrenar a la Contra mediante la venta de cocaína.

Y la Operación Niebla Roja, los asesinatos de la extrema derecha financiados en parte por los cárteles de la droga de Colombia y México, y apoyados por el PRI.

No es de extrañar que Cerro tenga miedo del inferno. Ha contribuido a construirlo en la tierra”. [ob. cit, págs., 444-445]

Ahora está sentado en un campo de coca arrasado y frota la superficie de una hoja con el pulgar. Está pegajosa, y se vuelve hacia el representante de Monsanto que revolotea a su alrededor como un mosquito

-¿Están mezclando Cosmo-Flux con Roundup?

Roundup Ultra es el nombre de una marcha de glifosfato defoliante, que el ejército colombiano, con el patrocinio de asesores norteamericano, rocía desde aviones que vuelan bajo, protegidos por helicópteros.

Por más que cambien las cosas, piensa Art… Primero Vietnam, después Sinaloa, ahora Putumayo.

-Bien, sí, así se pega mejor a las plantas –dice el representante de Monsanto.

-Sí, pero también aumenta el riesgo tóxico para la gente, ¿verdad?

-Bien, tal vez en grandes –dice el tipo-, pero aquí estamos utilizando dosis pequeñas de Roundup, y el Cosmo-Flux consigue que esa pequeña cantidad sea mucho más eficaz. Resultados mucho mejores a cambio de su dinero.

-¿Qué cantidades están utilizando aquí?

El tipo de Monsanto no lo sabe, pero Art no ceja hasta obtener la respuesta. Paran a uno de los pilotos, abren su depósito y lo averiguan. Después de tenaces preguntas, y de intimidar a los tipos que llenan el depósito, Art descubre que están utilizando diez litros por hectárea. La literatura de Monsanto recomienda dos litros por hectárea como dosis máxima no tóxica.

-¿Cinco veces la dosis no tóxica? –Pregunta Art a John Hobbs-. ¿Cinco veces?” [ob. cit. págs. 647-648]