Posts Tagged ‘periodismo’

LECTURAS: IFNI, LA ÚLTIMA AVENTURA COLONIAL ESPAÑOLA. MANUEL CHAVES NOGALES

8 enero, 2013

           Cubierta_Ifni. La última aventura colonial española_12mm_301012.Acaba de fallecer un ejemplo del auténtico periodismo: Enrique Meneses, de él los mejor le conocían ya han glosado todo lo bueno e importante que hizo como foto periodista. Las redes sociales se llenaron de recuerdos, citas, enlaces a sus obras, entrevistas, etc., así que nada queda por decir.

            Puede parecer un poco extraño que el título no tenga nada que ver con este primer párrafo de introducción en que se habla de un periodista que no coinciden en el tiempo, aunque si me permiten la afirmación , si coinciden en su visión del auténtico papel del periodista, es decir contar historias y que éstas posean la rigurosidad oportuna y al mismo tiempo despierten el interés de sus lectores. Manuel Chaves Nogales (1897-1944) representa lo mejor del periodismo de su época. En Ifni, la última aventura colonial española; Almuzara, 2012 y como director del periódico Ahora se desplaza en 1934 a Ifni, momento en el que se hace efectiva la toma de posesión de ese territorio, ya que hasta ese momento no se había hecho. Esta obra recoge una serie de reportajes que envió entre los meses de abril y mayo del año 34 para su periódico, el ya referido Ahora. (no he encontrado una versión digital del mismo).

            Salvando la distancia en el tiempo y los estilos creo que ambos hacen periodismo auténtico y en el caso de Chaves Nogales tienes la impresión de estar viviendo plenamente el relato de los acontecimientos y comprometido con un periodismo de investigación, y un ejemplo era intentar demostrar si realmente existían o no prisioneros españoles del desafortunado desastre de Annual (todavía en 1934 se mantenía la existencia de los mismos sin realmente tener ninguna prueba que lo demostrara).

            Junto a la profesionalidad periodística iba unida una cierta dosis de aventura en su trabajo, y para él materializar los derechos coloniales de España en Ifni merecían la pena, y así lo afirma: Vale la pena seguir de cerca esta última empresa colonial que la República española acomete. La cosa es fácil. “Se sube en Barajas a la cabina de un avión y a las diez horas de vuelo se está cómodamente en las jaimas de los pobladores de Ifni”. (págs. 14-15).

            Las crónicas de Chaves Nogales guardan todo el encanto e interés del periodismo bien hecho, auténtico, así que su lectura es muy recomendable. Les dejo con algunos párrafos, esperando que les resulten interesantes.

            “Nuestro compañero Vilaseca, que llegó ayer a Madrid con su máquina fotográfica bajo el brazo y un pasmo más que regular, adquirido en las treinta y tantas horas de vuelo casi ininterrumpido que ha soportado en sólo tres días, nos relata el accidente que sufrió en Agadir la avioneta que le conducía, con Chaves Nogales al territorio de Ifni. Y la cosa, en verdad, pudo tener consecuencias dramáticas…

            -La primera etapa Madrid-Sevilla- nos dice Vilaseca- fue verdaderamente afortunada. Cielo claro, ambiente en calma, optimismo en los tripulantes del precioso pajarito y confianza plena en el motor y en la pericia de nuestros conductores, los simpáticos Cuesta y del Barco. Dormimos en Sevilla hasta el amanecer del domingo y volvimos a ocupar nuestros asientos a las siete de la mañana, sin que nada hiciera presagiar que pocas horas después tendríamos que sufrir uno de los morrones más espectaculares…” (págs.. 119-120) (lo dejo aquí y espero que la intriga les despierte el interés por estas crónicas de la toma, sin disparar ni un solo tiro, de la zona de Ifni.

            No estaría de más que futuros periodistas tomaran ejemplo de profesionales como Enrique Meneses o Manuel Chaves Nogales y así esta profesión volvería a tener el prestigio que se merece y que tan fundamental es en una sociedad democrática.

       Algunos datos sobre Enrique Meneses

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LECTURAS: HONRARÁS A TU PADRE. GAY TALESE

25 agosto, 2011

Con cuarenta años de retraso llega la traducción en castellano de Honrarás a tu padre del escritor y periodista Gay Talese, publicado por Alfaguara. El tiempo transcurrido ha erosionado el contenido de esta obra casi monumental porque el cine y la televisión han tenido mucha culpa. Me explicaré.

            El trabajo de investigación de Talese en esta obra sobre las actividades de la familia Bonano en Nueva York, nos lleva a la trastienda y a conocer los entresijos de una organización mafiosa como era esa familia. El trabajo de Talese no se queda en la mera descripción de esas actividades como el juego, la prostitución, “impuestos” por protección, drogas y todo un conjunto de figuras delictivas que generaban pingües beneficios, sino que en un ejercicio de análisis exhaustivo profundiza en ellas, poniendo luz, allí donde a la Justicia americana le gustaría ver. De igual manera lo hace con otros aspectos como la vida familiar, las relaciones con otros grupos mafiosos, los códigos de conducta, los valores que modelan a personajes como Joseph Bonano, o su hijo Bill, eje de esta obra y con quien Talese mantuvo una estrecha amistad después de años de contactos para elaborar esta obra.

            Creo que Talese consigue que lo podría ser un frío y distante trabajo de investigación periodística se convierta casi en una novela, así se puede leer, y esto no es demérito del resultado, sino todo lo contrario; como lector se agradece esta proximidad a la historia, casi familiaridad (Vemos crecer a los hijos de Bill Bonano y eso se nos coloca en una posición muy cercana, porque son los problemas que afronta cualquier familia).

            Decía que el cine y la televisión le han hecho muescas a esta obra porque para quienes hemos seguido la trilogía de El Padrino, Francis Ford Coppola; 1972, 1974 y 1990; las seis temporadas de Los Soprano o alguna que otra película como Uno de los nuestros, Martin Scorsese; 1990, por ejemplo, la lectura de Honrarás a tu padre tiene muchas claves ya desveladas porque directores y guionistas han bebido en esta obra que digo llega, en castellano un poco tarde. Es evidente que esto no le resta valor, ni interés, pero cuando imaginas a los Bonano y quienes le siguen o trabajan a sus órdenes te acuerdas de algunos de los personajes que aparecen en Los Soprano o cualquiera de las películas citadas.

            Solo me queda dejarles algunos párrafos por si tienen la curiosidad de leer esta obra, recomendable. Espero que sean interesantes.

            “Aunque Guliano era un héroe en oeste de Sicilia, en cualquier otra parte fácilmente podrá ser visto como un ladrón común; todo dependía en gran medida del punto de vista, y lo mismo se aplicaba cuando se juzgaba la vida de cualquier hombre, las actividades de cualquier grupo, las políticas de cualquier nación. Si Bill Bonano había aprendido algo después de leer las memorias de grandes estadistas y generales, era que la frontera entre lo correcto y lo incorrecto, lo moral y lo inmoral, era con frecuencia muy tenue y que el veredicto final siempre lo escribían los triunfadores. Cuando Bill entró al campamento del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva, y más tarde al servicio militar en las Reservas del Ejército, fue entrenado en la técnica de matar legalmente. Aprendió a usar una bayoneta, cómo disparar un rifle M-1, cómo ajustar el telémetro del cañón de un tanque Patton. Aprendió de memoria el código militar de los Estados Unidos, que en principio no era muy distinto del de la Mafia, con su énfasis en el honor, la obediencia y el silencio en caso de ser capturados. Y si hubiera ido a combatir en el frente y hubiera matado a varios norcoreanos o chinos comunistas, se habría convertido en un héroe. Pero si mataba a uno de los enemigos de su padre en una guerra de la Mafia, podía ser acusado de asesinato a pesar de que en el fondo del asunto había la misma mezcla de codicia e ínfulas de superioridad moral que había en todas las guerras de las grandes naciones.” [ob. cit. págs. 70-71]

HEMEROTECA VIRTUAL

4 marzo, 2009

El Ministerio de Cultura ha dado un paso a favor de la investigación histórica. Con la digitalización de periódicos desde el siglo XVIII. La consulta de más de dos mil publicaciones repartidas por toda España va permitir la investigación y el rastreo  de hechos y acontecimientos sin necesidad de salir de casa. Esta hemeroteca virtual es una excelente herramienta para la investigación. Es muy recomendable su visita, aunque sólo sea por curiosidad.

Hemeroteca virtual para periódicos que ya son historia

TEREIXA CONSTENLA – Madrid – 04/03/2009

Escolástica Hurtado, Girón y Silva de Pico fue, probablemente, la primera directora de periódico en España. Contra viento y marea. Dedicarse al negocio de la prensa en Salamanca en 1777, antes incluso de que la Revolución Francesa extendiera sus ideales igualitarios (aunque los relativos al género muy matizados por la guillotina: a Olympe de Gouges, autora de la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana en 1791, le cortaron la cabeza), debió ser bastante ingrato para una mujer.

En defensa propia, Hurtado escribe el 16 de marzo de 1777 en La Pensatriz Salmantina: “Fuerte cosa es que las prensas sólo han de sudar debaxo de las pelucas! Como si los abanicos no fueran capaces de hacerlas gemir con ayre y darles una buena mano de molde. No hay forma de meter en la cabeza a los sombreros que las piochas [joya femenina para adornar la cabeza] también tienen sus luces y sus pensamientos altos” (sic). LEER MÁS [+]

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8 febrero, 2009

jorge-ibarguengoitiaDespués de leer “Relámpagos de agosto” en busca de respuestas para esa cuestión que me he planteado desde hace algún tiempo sobre la condición de estado fallido de México -se pueden incluir otros estados americanos-, pero me resulta interesante esta búsqueda de respuestas. No las encuentro sino que surgen más dudas.

Pues en esa búsqueda, el encuentro de Ibargüengoitia me ha permitido conocer mejor su obra, interesante, muy interesante, aunque no llego al apasionamiento de Enric González, que escribía en El País en diciembre de 2007 lo siguiente: “Hoy vamos a terminar enseguida: si no ha leído a Jorge Ibargüengoitia, compre alguno de sus libros y léalo. Es muy probable que no encuentre nada en las librerías españolas, lo que demuestra, una vez más, que la vida puede estar muy bien, pero el mundo está muy mal. Si tiene un amigo en México, consiga que le envíe las obras de Ibargüengoitia. Si no tiene ese amigo, laméntelo amargamente. Insisto: lea a Ibargüengoitia. Ya está dicho lo esencial”. [Un sarcástico incurable]

Digo que mi apasionamiento no llega hasta ahí, pero sí me atrevo a sugerir su lectura, bien los relámpagos de agosto donde “arrastra” a la revolución y los revolucionarios mexicanos y que ya he comentado en alguna ocasión. Revolución en el jardín  publicado por Reino de Ronda recoge una serie de artículos publicados, la mayoría, en El Excelsior de México. Inigualable el artículo que da nombre al libro y del que me permito transcribir unos párrafos. Que lo disfruten.

REVOLUCIÓN EN EL JARDÍN

Mi último día completo en La Habana lo pasé acatarrado, entre sábanas bebiéndome el Bacardí que me había mandado, como regalo, el Instituto Cubano de la Amistad con los Pueblos, masticando pastillas de Anahist fabricadas en Morris Plains, New Jersey, que habían llegado a Cuba gracias al canje de invasores prisioneros, leyendo Valle-Inclán y perdiéndome el único acto público importante que ocurrió en La Habana durante mi estancia: el Desfile de Carnaval.

Esto fue en 1964. Era un domingo de Cuaresma, el personal de la Casa de las Américas se había ido en masse a Santa Clara, al entierro de la Directora, y el resto de la población estaba en el Desfile. No hubo necesidad de hablar con nadie.

En la noche puse en la maleta la ropa, la botella de Demo Sec, la caja de Partagás, el disco de música cubana, y le pedí a la telefonista que me despertara a las cinco de la mañana. El avión salía a las siete.

El aeropuerto estaba lleno de gente muy distinta a la que ve uno en las calles de La Habana. Los hombres llevaban traje y corbata, las mujeres sombreros blancos de los que las americanas se ponen los domingos para ir a misa; los niños, con abriguitos de martingala, andaban entre las piernas de los adultos, jugando con unos cochecitos y haciendo rabietas porque sus mamás no los dejaban hacer pipí sobre las valijas.

-Durante el viaje no digan “gusano”, porque el avión vállenlo de ellos -nos advirtió Alicia Riva, la encargada de despedirnos.

A los empleados aduanales les dijo:

-Éstos son invitados del Gobierno.

No abrieron nuestras maletas. A los demás viajeros, en cambio, incluyendo dos septuagenarias y un paralítico, los desnudaron y les registraron el aparato digestivo, en busca de objetos de valor.

Mientras tanto, Alicia Riva nos contó la historia de su vida: estudios en Estados Unidos, matrimonio, seis hijos, Revolución, trabajo en el ICAP…

Terminó el registro y nos formamos para abordar el avión, entre nuevos ricos que se habían quedado en la miseria, jovencitos insolentes, matronas autoritarias y estridentes, el paralítico en una silla de ruedas empujada por dos parientes, etc. Todos parecían contentos de salir de Cuba.

El Britannia, repleto, echó a correr por la pista, y de un golpe de alerones se libró de las palmeras y los almendros; se elevó, viró al occidente, dejó atrás la costa cubana, pasó cerca de Yucatán, voló sobre las aguas plomizas del Golfo, y en poco más de tres horas fue a aterrizar en la ciudad de México que estaba oculta por una nube de polvo. [p. 44-45]

OPERACIÓN MASACRE

31 enero, 2009

Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh

Ya terminé de leer “Operación Masacre”, del argentino Rodolfo Walsh [1927-1977], editorial 451. Un relato periodístico fundamentado en una profunda investigación que casi convierte el resultado de esa investigación en una crónica negra, con más agarre que una novela, porque la realidad supera cualquier ficción.

Rodolfo Walsh,  reconstruye los crímenes de estado cometidos en Argentina en junio de 1956, cuando un grupo de ciudadanos es detenido y conducido a un descubierto en el campo para ser fusilados sin más. La fracasada revolución del Valle es el sustrato en el que se desarrolla este vil asesinato. Walsh toma este acontecimiento a partir del testimonio de un superviviente. La pasión con la que se toma la investigación es una muestra de un tipo de periodismo que ya, creo, que no se hace, ahora toca un periodismo más melifluo, más de comunicado oficial, de sillón mullido y sobre por debajo de la mesa para engrasar comentarios y redondear los filos cortantes de las palabras.

Es de justicia recordar aquí otro trabajo de investigación periodística de la mano de Germán Castro Caycedo, periodista colombiano que en su obra “El palacio sin máscara” descubre, analiza y fundamenta todo lo sucedido en el asalto al Palacio de Justica en Bogotá los días 6 y 7 de noviembre de 1985. (Ya comenté esta obra en una entrada anterior) y que es otra muestra de ese tipo de periodismo de investigación que da lugar a estas obras.

Como muestra les dejo algunos párrafos de “Operación  masacre”, que les resulte interesante.

operacion-masacre

Seis meses más tarde, una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:

-Hay un fusilado que vive.

No sé qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga.

Pero después sé. Miro esa cara, el agujero en la mejilla, el agujero más grande en la garganta, la boca quebrada y los ojos opacos donde se ha quedado flotando una sombra de muerte. Me siento insultado, como me sentí sin saberlo cuando oí aquel grito desgarrador detrás de la persiana.

Livraga me cuenta su historia increíble; la creo en el acto.

Así nace aquella investigación, este libro. La larga noche de 9 de junio vuelve sobre mí, por segunda vez me saca de “las suaves, tranquilas estaciones”. Ahora durante casi un año no pensaré en otra cosa, abandonaré mi casa y mi trabajo, me llamaré Francisco Freyre, tendré una cédula falsa con ese nombre, un amigo me prestará una casa en el Tigre, durante dos meses viviré en un helado rancho de Merlo, llevaré conmigo un revólver, y a cada momento las figuras del drama volverán obsesivamente: … “Operación Masacre“, pág. 13

ADRIÁN ALEMÁN

21 noviembre, 2008

Esta tarde en la edición digital de La Opinión me entero del fallecimiento de Adrián Alemán de Armas. No tengo palabras para expresar los sentimientos que me embargan en este momento, pues no las encuentro. De Adrián guardo muy buenos recuerdos de mi época de estudiante en la Facultad de Periodismo en la Universidad de La Laguna, en la que fui alumno suyo durante la carrera y luego durante el doctorado, y tengo que decir que a pesar de su insistencia nunca lo acabé. Me regañaba casi como un padre. Guardo gratos recuerdos de sus clases, de los ratos pasados en la cafetería, de charlas, largas, muy largas porque compartíamos un interés por la ciudad y que él cultivó en mi. Las recomendaciones sobre lecturas para ahondar en el tema de la ciudad me sirvieron de mucho, entre otras cosas para poder mantener esas largas charlas y estar a su altura intelectual, donde la ciudad y especialmente La Laguna eran sus amores preferidos. De él me quedan algunas expresiones como cuando comparaba a La Laguna con una abuela mayor, cariñosa, lo propio de una abuela, pero con el delantal manchado de haber estado en la cocina; o cuando hablaba de los aromas de las esquinas laguneras, la humedad, la textura de muros viejos y los cascajos en los tejados.

Adrián nos dejas, tu familia y quienes te conocimos y compartimos algunos ratos y charlas mantendremos siempre tu recuerdo. Si hay un lugar para quienes aman a la ciudad además de ser buena persona allí estarás tú.

ARCHIVO FOTOGRÁFICO DE LIFE

19 noviembre, 2008


El archivo fotográfico “secreto” de Time-Life Disponible en Google

Rebuscando en los sitios que me gustan encontré esta noticia. Espero que sea de interés para los lectores. En este inmenso archivo se puedan encontrar imágenes hasta ahora no vistas. Me he quedado con una fotografía de las islas.

http://images.google.com/hosted/life Desde esta dirección se puede acceder al fondo fotográfico de la revista LIFE.
Recomendable la página donde encontré esta reseña: http://alt1040.com/

DOÑA ROSA

7 agosto, 2007

Puede que sea el sol meseteño, la agostura [llena de agosto, me lo acabo de inventar]o dios sabe que. En definitiva doña Rosa se ha consagrado con su comentario, presume de no leer periódico ni ver la televisión, pues lo que se pierde doña Rosa. La verdad es que no soy lector de sus libros, lo confieso ante la audiencia nacional, pero si soy lector tanto de periódico como de libros y hasta de folletos de grandes superficies y claro cuando uno lee lo que lee tiene que hacerlo dos veces porque no me lo creía, pensé que el humo cegaba mis ojos y el olor a pinocha quemada embotaba mis sentidos; pero no era cierto doña Rosa Regás presumía de no leer periódicos, ella que tiene cargo importante relacionado con la Biblioteca Nacional y creo que en la obligación de recomendar, no obligar a leer, pero no realmente presumía.

Cuando se presume es porque se lleva un buen perfume, un buen coche, se presume de algo, ella de no leer y no leer porque la prensa no hace justicia a los logros gubernamentales, vaya doña Rosa permítame que le diga que la prensa no tiene que hacer justicia, ni educar, ni nada de eso, ya tiene bastante con informar y de informar bien, pues la justicia a los gobiernos la hacen los ciudadanos o la justicia en otra acepción la materializan los jueces. En fin será que a doña Rosa le dijeron: “sal y anima el patio para que lo de Navarra pase desapercibido o tendrá al enemigo en casa y quieren que dimita, o buscan argumentos para hacerla dimitir. No sigo porque parece que yo también he cogido mucho sol, no meseteño, pero sol a fin de cuentas.

Se me olvidaba, aunque a lo mejor la explicación sobra, en periodismo como en cualquier otra actividad hay de todo, bueno, regular, malo o muy malo pero como lector tienes la obligación de discriminar y quedarte con lo interesante. Mañana más